El santafesino Giuliano, conocido en la casa como Nano, se convirtió este lunes en el nuevo líder de la semana en Gran Hermano, logrando beneficios que prometen sacudir el juego. Tras superar una competencia de equilibrio contra Claudio y Juan Pablo, Nano no solo aseguró su posición sino que también dejó su marca estratégica.
El conductor Santiago del Moro le reveló los privilegios del liderazgo: inmunidad para un compañero, la posibilidad de fulminar a dos participantes y una decisión clave de cara al jueves, donde podrá expulsar directamente a alguien de la casa. Sin dudarlo, Giuliano otorgó inmunidad a Chiara, una de sus aliadas, y fulminó a Lourdes y Sandra, quienes quedaron directamente en placa.
“Quiero que la placa tenga más nombres y no los mismos de siempre. Esto le da más emoción al juego y quiero ver cómo vota la casa esta vez”, expresó Nano tras su jugada estratégica. Su objetivo es claro: generar tensión en la próxima gala y medir los verdaderos intereses de los demás participantes.
La quinta gala de eliminación también tiene otros elementos en juego. Los últimos eliminados, Candela y Bonjo, usaron su poder especial para anular los votos de Brian y Keyla, lo que podría modificar las nominaciones finales. Mientras tanto, Brian, el exlíder, se despidió del reinado llevándose premios de Mercado Libre, entre ellos una cava de vinos y un reloj inteligente.
El liderazgo de Nano promete ser uno de los más controvertidos de la edición. ¿Logrará su estrategia el impacto esperado? Todo se definirá este jueves cuando, además de los votos del público, el nuevo líder tenga la última palabra.
