En una nueva noche temática, Gran Hermano sorprendió con un emotivo homenaje a El Chavo del 8, el clásico de la TV mexicana creado por Roberto Gómez Bolaños. Los participantes recrearon la vecindad y encarnaron a sus personajes más recordados: Juan Pablo fue El Chavo, Ulises interpretó a Quico, Selva fue Doña Florinda, Katia brilló como La Bruja del 71, y el resto completó el elenco con una puesta que incluyó escenografía y vestuario al detalle. La recreación fue evaluada por el público a través de una encuesta en Instagram, donde el 69% aprobó la propuesta, asegurando así el 100% del presupuesto semanal para alimentos.
El conductor Santiago del Moro destacó el trabajo del grupo, que ya había homenajeado a Casados con hijos y Esperando la carroza en otras pruebas solidarias. Esta vez, la recreación no solo les trajo beneficios materiales, sino también una fuerte conexión emocional con el público. El homenaje fue compartido en redes por la producción como “un tributo lleno de ternura y risas para uno de los programas más queridos de la televisión latinoamericana”.
Tras la prueba, la dinámica del “Congelados” sumó más sorpresas: una visita disfrazada de cíclope —que resultó ser Lucila "La Tora" Villar— irrumpió en la casa repartiendo misteriosos paquetes. Al descongelarse, cada participante descubrió lo que le había tocado:
Sandra: no podrá ser fulminada la próxima semana.
Katia: queda fuera de la prueba del líder.
Lourdes: tendrá un solo voto para nominar.
Eugenia: ya está nominada.
Selva: tendrá doble voto en la próxima nominación.
Luz: ganó un set de golosinas.
Ulises: obtuvo un beneficio extra para la prueba del líder.
Santiago: se llevó un cajón de frutas y verduras.
Juan Pablo: podrá restarle dos votos a un compañero y eligió a Sandra.



