La noticia fue confirmada este 26 de diciembre a través del portal oficial de The Cure, donde sus compañeros expresaron una "profunda tristeza" por la pérdida de quien definieron como un amigo tranquilo, intuitivo y sumamente creativo. Perry Bamonte falleció en su casa tras atravesar una enfermedad breve, rodeado de la mística que siempre acompañó a la banda. Aunque se había alejado de la formación en 2005, su reincorporación oficial en 2022 había renovado el entusiasmo de los seguidores, quienes lo vieron brillar recientemente en los conciertos de la gira "Shows Of A Lost World".
Nacido en Londres en 1960, Bamonte comenzó su vínculo con el grupo en 1984 como técnico de guitarras, pero su salto a la fama llegó en 1990 cuando se unió como miembro permanente. Su huella sonora quedó grabada en álbumes imprescindibles como Wish (1992), Wild Mood Swings (1996) y Bloodflowers (2000). Además de su destreza con las cuerdas, su capacidad para ejecutar los teclados —conocimiento que adquirió de la hermana de Robert Smith— le permitió aportar texturas atmosféricas que definieron el sonido de la banda durante más de una década.
Su partida se produce en un momento de gran actividad para la agrupación, que ya tenía confirmadas fechas para el verano boreal de 2026 en festivales de renombre como Primavera Sound y Rock en Seine. Si bien no llegó a grabar en el aclamado último disco de estudio, su presencia en vivo era considerada vital para la identidad del conjunto. La comunidad musical despide hoy no solo a un talentoso intérprete, sino a un pilar de la historia gótica y alternativa que acompañó a Robert Smith en sus momentos más experimentales.



