La educación de las hadas, protagonizada por Ricardo Darín, se convirtió en la película más vista de Netflix en Argentina. Estrenada originalmente en 2006 y dirigida por el español José Luis Cuerda, esta conmovedora coproducción entre España, Francia, Portugal y Argentina sorprende por su ternura, su narrativa introspectiva y su delicado uso de la fantasía como herramienta emocional. La historia, basada en la novela homónima del escritor francés Didier van Cauwelaert, pone en el centro temas como el amor, el duelo y la capacidad de sanar a través de la imaginación.
La película gira en torno a Nicolás, un fabricante de juguetes interpretado por Darín, que conoce en un vuelo a Ingrid, una ornitóloga viuda que viaja con su hijo Raúl, un niño con una imaginación arrolladora. Lo que comienza como un encuentro casual se transforma en un vínculo profundo, donde los cuentos que Nicolás le relata al niño funcionan como metáforas para procesar dolores difíciles de nombrar, como la pérdida de su padre. En ese terreno simbólico, la película logra una conexión poderosa entre lo real y lo mágico, sin recurrir a elementos fantásticos tradicionales, pero explorando la riqueza emocional de la mirada infantil.

La educación de las hadas invita a una pausa emocional en medio de un panorama audiovisual saturado de estímulos. A través de una narrativa sutil y actuaciones sensibles, la película plantea una reflexión sobre los vínculos humanos, las maternidades y paternidades alternativas, y el modo en que los adultos pueden aprender de la visión poética del mundo que tienen los niños. Con Ricardo Darín como figura central, la historia encuentra el equilibrio justo entre lo íntimo y lo universal, conquistando al público que busca algo más que un drama convencional.



