La década de los 80 se caracteriza por una mezcla de sonidos electrónicos, sintetizadores y una innovación en la producción musical que cambió el rumbo de la industria. Fue una época en la que muchos artistas experimentaron con nuevos géneros y, a veces, la creatividad consistió en reinterpretar temas ya existentes. Lo que muchos no saben es que varios de los mayores hits de la época no eran canciones originales, sino versiones de temas que, en su momento, no habían alcanzado la fama que obtuvieron en manos de estos artistas. A continuación, te contamos sobre tres versiones de los 80 que se convirtieron en auténticos himnos.

Uno de los casos más famosos es el de “Tainted Love” de Soft Cell. Originalmente grabada en 1965 por Gloria Jones como un lado B que pasó desapercibido, la canción adquirió nueva vida cuando Marc Almond, de Soft Cell, la reimaginó en 1981 con un enfoque más electrónico y emocional. El resultado fue un éxito rotundo que no solo dominó las listas, sino que se convirtió en una pieza clave de la música de los 80.
Otro cover icónico de la época fue “Everytime You Go Away”, originalmente parte del disco Voices (1980) de Hall & Oates. Aunque en su versión original no fue un gran éxito, en 1985 Paul Young la reinterpreta en un estilo soul-pop, con un riff suave y su voz potente. Gracias a este arreglo, la canción alcanzó el número uno en los Estados Unidos, convirtiéndose en uno de los mayores éxitos de Young.
Finalmente, “Bette Davis Eyes” de Kim Carnes se transformó en uno de los hits más emblemáticos de los primeros años de los 80, pero pocos saben que era una versión de la canción que Jackie DeShannon había lanzado en 1974. Con una nueva producción que incorporaba sintetizadores y una percusión innovadora, Kim Carnes y su productor Val Garay crearon una de las canciones más representativas de la década.
Estos tres casos son solo ejemplos de cómo la música de los 80 se alimentó de la reinterpretación de canciones pasadas, dándoles una nueva identidad que logró captar la atención de toda una generación. Si bien las versiones originales pasaron desapercibidas, las versiones de Soft Cell, Paul Young y Kim Carnes lograron marcar una huella imborrable en la historia musical.



