Durante el verano 2025, la cochinilla harinosa (Pseudococcus viburni) registró una presencia notable en los arbolados públicos de Guaymallén y otros departamentos de Mendoza. Esta situación provocó aumentos visibles de melaza sobre veredas, autos y mobiliario urbano, y despertó preocupación entre los vecinos.

Ante esto, la Municipalidad de Guaymallén insta a la comunidad a no realizar podas clandestinas y desaconseja el uso de productos químicos, ya que estas acciones pueden empeorar el problema. Las podas no autorizadas generan copas cerradas con mayor humedad, condiciones ideales para la propagación de la plaga. A su vez, los químicos afectan a insectos benéficos que colaboran en el control biológico natural, además de poner en riesgo la biodiversidad y la salud urbana.

El incremento en la población de la plaga estaría relacionado con diversos factores ambientales y estructurales. Las temperaturas elevadas del verano favorecieron su reproducción acelerada, aumentando la cantidad de generaciones en un mismo período. Asimismo, la humedad ambiental facilita la supervivencia de ninfas y adultos, potenciando su propagación. Además, el estrés hídrico en los árboles afecta su capacidad de defensa, lo que los hace más vulnerables a la infestación.
Otro factor que ha contribuido a la proliferación de la plaga son las podas clandestinas realizadas por vecinos. Estas intervenciones no autorizadas generan copas cerradas, lo que favorece al aumento de la humedad relativa dentro del follaje y la consecuente falta de aireación. Estas son condiciones óptimas para la cochinilla harinosa. Del mismo modo, podas excesivas han provocado una brotación descontrolada en primavera, aumentando la superficie foliar disponible para que la plaga se establezca y se multiplique.
Las condiciones climáticas de este verano 2024-2025 han sido atípicas, con temperaturas más elevadas de lo habitual y humedad variable. Estos factores han favorecido la adhesión de la melaza en superficies, generando un entorno favorable para la proliferación de hongos asociados.
Si bien la aplicación de productos químicos puede parecer una solución inmediata, en esta etapa del ciclo biológico de la plaga su efectividad es reducida. Las ninfas móviles, conocidas como «crawlers», no son fácilmente afectadas por la pulverización, lo que limita la eficiencia del tratamiento. Además, los agroquímicos pueden tener un efecto no deseado, alterando el equilibrio ecológico dado que afectan a organismos benéficos y reducen la efectividad de futuras estrategias de manejo. Además la contaminación ambiental generada por aplicaciones indiscriminadas también representa un riesgo para la biodiversidad y la salud urbana.
La intervención más efectiva debe realizarse en los momentos oportunos, pudiéndose tomar como referencia el último mes de invierno y el principio de brotación para la aplicación de aceites emulsionables. Durante la primavera temprana, el monitoreo y detección de ninfas móviles permite anticipar la infestación. A finales de la primavera, la aplicación de jabón potásico también ha dado buenos resultados en experiencias previas del municipio.
Estos productos actúan por contacto y al ser aplicaciones sectorizadas afectarían menos la biodiversidad. Al inicio del verano, aparecen los predadores naturales que introducen un control biológico y complementan la estrategia de manejo, contribuyendo a una reducción sostenible de la población de cochinilla harinosa.
El mantenimiento del arbolado urbano debe alinearse con criterios técnicos y regulaciones municipales para evitar alteraciones que comprometan su equilibrio. Priorizar el control biológico sobre métodos químicos garantiza una regulación de la plaga sin generar resistencia ni afectar organismos benéficos. Además, es fundamental evitar las podas clandestinas realizadas por vecinos, ya que estas intervenciones inadecuadas contribuyen al desarrollo de la plaga y afectan la estabilidad de los árboles.
Fomentar la educación ambiental y el involucramiento responsable de la comunidad permitirá mejorar la gestión del arbolado y prevenir futuras infestaciones.
