El Departamento General de Irrigación informó que avanza en la etapa final de una obra estratégica en el dique Cipolletti, ubicada en Luján de Cuyo, que busca optimizar la operatividad de la red de distribución de agua de la cuenca del río Mendoza. El proyecto, denominado “Bypass Dique Cipolletti”, presenta un avance del 80% y tiene prevista su finalización en febrero, con una inversión total de $1.200 millones.
Según el ente, la iniciativa apunta a resolver una limitación histórica del sistema: hasta ahora, el vaciado del dique Cipolletti no podía realizarse sin afectar la entrega de agua, tanto para consumo humano como para riego. Con la nueva infraestructura, será posible mantener el abastecimiento de agua cruda a las plantas potabilizadoras durante el período de corta anual, que se extiende habitualmente entre mayo y agosto, cuando se ejecutan tareas de mantenimiento de la red hídrica.
El diseño contempla la ejecución de un nuevo canal paralelo al canal Matriz, que conduce el agua hasta la cámara desarenadora. Esta nueva traza permitirá desviar el caudal necesario sin interrumpir el funcionamiento del sistema principal, asegurando además la entrega del caudal mínimo para riego en época invernal en toda la cuenca.

Actualmente, los trabajos se concentran en el cauce del río Mendoza, donde se avanza en la conformación del azud, una estructura clave para embalsar el volumen de agua requerido. En paralelo, se lleva adelante la instalación de compuertas de ingreso y descargadores, así como las tareas finales en el descargador del bypass, ubicado aguas abajo de los desarenadores. Las secciones de la obra que permanecen enterradas ya se encuentran completamente finalizadas.
Desde el punto de vista técnico, el bypass se inicia en una obra de toma emplazada sobre uno de los brazos del río Mendoza, actualmente en desuso desde la regulación de caudales por el embalse Potrerillos. A partir de allí, se desarrolla un primer tramo de canalización de hormigón armado, de sección rectangular y 444,83 metros de longitud, que permanece tapado. A este segmento le siguen dos tramos revestidos a cielo abierto, de 488,16 metros y 183,73 metros, respectivamente.
En total, el proyecto incorpora 1.117 metros de nueva traza de canal, una intervención que permitiría mejorar la seguridad operativa del sistema, fortalecer la gestión del recurso hídrico y garantizar la continuidad del servicio en períodos críticos para el abastecimiento de agua potable y el riego agrícola.


