Con el objetivo de fortalecer la infraestructura básica, el Gobierno de Mendoza ratificó un préstamo internacional por 75 millones de dólares destinado a obras de agua potable en distintos puntos del territorio provincial. La decisión quedó formalizada a través del Decreto Nº 57, publicado este martes en el Boletín Oficial.
El financiamiento fue otorgado por el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (FONPLATA) y se integra al Programa de Optimización y Expansión de los Servicios de Agua Potable en la Provincia de Mendoza. La iniciativa busca mejorar los sistemas de producción y distribución del recurso hídrico, considerados clave para el desarrollo provincial.
De acuerdo con lo establecido en la normativa, el plan tendrá un impacto particular en el Gran Mendoza y en la Ciudad de San Rafael. Se trata de dos zonas donde la demanda de infraestructura continúa en crecimiento y requiere inversiones sostenidas para garantizar un servicio eficiente y seguro.
El decreto ratifica el contrato de préstamo firmado el 25 de noviembre de 2025 entre la Provincia y FONPLATA, por un monto total de 75 millones de dólares. También se aprobó el contrato de contragarantía suscripto con el Ministerio de Economía de la Nación, paso necesario para la puesta en marcha del financiamiento.
Ambos acuerdos habilitan la ejecución de proyectos contemplados dentro del plan director de agua potable y saneamiento, que define las líneas de intervención en materia de infraestructura hídrica.
Las obras previstas estarán orientadas a la ampliación de redes, la optimización de plantas de tratamiento y la mejora en la distribución del agua potable. Estas acciones tendrán un impacto directo en miles de hogares mendocinos y apuntan a reforzar la sostenibilidad del servicio frente al crecimiento urbano.
Desde el Ejecutivo provincial remarcaron que el programa tiene como finalidad "contribuir a la mejora de la calidad de vida de la población", mediante un acceso más seguro y equitativo al agua potable. La inversión también tendrá efectos positivos en la salud pública, el desarrollo productivo y el ordenamiento territorial.


