Hace poco más de un mes, un grupo de turistas bonaerenses fue noticia nacional tras vandalizar con pintura en aerosol unas rocas en Potrerillos, un espacio natural emblemático de Mendoza. El episodio generó un fuerte repudio social y quedó registrado en un video tomado por un mendocino que los sorprendió en el momento y lo difundió en redes sociales.
Finalmente, la Justicia confirmó que los involucrados —Silvio Guillermo Pérez, María Mercedes Quiroga y Yolanda Graciela Quiroga, oriundos de Carlos Casares— cumplieron con la sanción impuesta: 20 horas de trabajo comunitario en su ciudad de residencia.
Las mujeres realizaron tareas de limpieza en un espacio público, mientras que el hombre prestó colaboración en la División de Tránsito.
La multa económica y el final del caso
La pena incluyó además el pago de una multa superior a los $2.000.000 por degradación ambiental, que ya había sido abonada previamente. Con estas medidas, se dio por saldada la infracción.
En un principio se evaluó que los turistas volvieran a Mendoza para cumplir con la sanción, pero la Justicia de Faltas resolvió que la realizaran en su lugar de origen. Fuentes judiciales señalaron que la obligación fue completada hacia fines de agosto.
Un precedente en materia ambiental
El caso de Potrerillos se convirtió en el primero en aplicarse bajo el Código Contravencional por daño al ambiente en Mendoza. Las autoridades consideran que dejó un precedente aleccionador, tanto para visitantes como para residentes, sobre la importancia de preservar el patrimonio natural.
La participación ciudadana también fue clave, desde el mendocino que los enfrentó y grabó, ya que permitió identificar a los responsables. Posteriormente, una ONG y la vicegobernadora Hebe Casado encabezaron la limpieza de las rocas vandalizadas.
