En apenas tres semanas, la línea de Salud Mental de Mendoza recibió más de 400 llamados vinculados a ideario suicida y crisis emocionales. Desde mediados de mayo, el servicio funciona las 24 horas, lo que ha permitido registrar un aumento del 60% en la cantidad de consultas.
El crecimiento de la demanda está vinculado a un contexto complejo en materia de salud mental, con un fuerte impacto de factores sociales, económicos y personales. La línea 148, opción 0, se convirtió en una herramienta clave para canalizar pedidos de ayuda en situaciones críticas.
La atención está a cargo de un equipo compuesto por psicólogos, profesionales especializados y una trabajadora social con formación en el área. La mayoría de los llamados se producen durante la noche y la madrugada, por lo que se han reforzado las guardias en hospitales polivalentes, sumando personal y extendiendo horarios.

El sistema prevé derivaciones inmediatas a hospitales cuando los casos presentan urgencia, donde se dispone de equipos de salud mental preparados para la atención de emergencias. Paralelamente, se busca fortalecer las acciones preventivas y de primera escucha, con el objetivo de evitar que las personas lleguen a una situación límite.
Ampliación de camas y dispositivos
En respuesta al aumento de la demanda, el Gobierno provincial amplió la cantidad de camas disponibles para internación en salud mental. Actualmente, los principales hospitales cuentan con espacios específicos tanto para adultos como para adolescentes e infancias. Entre ellos:
Hospital Schestakow (San Rafael): 20 camas para adultos y 10 para adolescentes
Hospital Lencinas: 11 camas para adultos
Hospital Notti: 6 camas infantiles
Hospital Central: 6 camas para pacientes desde los 15 años
Hospital Carrillo: 8 camas
Hospital Tagarelli y Scaravelli: 4 camas cada uno
Hospital Perrupato: 6 camas para adultos y 3 para niños
Hospital Saporiti: 6 camas
Hospital Paroissien: 2 camas
Hospital Lagomaggiore: 6 camas
Además, se mantienen operativos los hospitales especializados, como el Carlos Pereyra y El Sauce, con 87 camas cada uno, y el Centro Integral Provincial de Atención de Urgencias del Adolescente (CIPAU), que cuenta con 12 camas y 3 para preinternación.

Un sistema en tensión
El aumento de consultas refleja una situación de presión sobre el sistema sanitario, tanto en el ámbito público como en el privado. Las autoridades reconocen que, si bien se han incrementado los recursos, todavía no son suficientes ante la magnitud del problema.
Entre las medidas adoptadas se destaca la capacitación de médicos de familia para que puedan detectar signos de alerta y derivar de forma temprana a los equipos de salud mental, buscando mejorar la respuesta en los primeros niveles de atención.
Gracias a un fondo específico proveniente de ingresos del Instituto de Juegos y Casinos, el sistema pudo recibir un primer refuerzo de 300 millones de pesos, destinado a ampliar recursos e infraestructura.
Una red que crece pero no alcanza
La línea 148 funciona como una puerta de entrada a la red de asistencia. Cada vez más personas recurren a ella para encontrar contención inmediata. El objetivo es dar respuesta, derivar cuando es necesario y, sobre todo, prevenir que las crisis escalen.
La problemática de salud mental se ha instalado como un tema prioritario y urgente. Aunque se avanzó en ampliar dispositivos, la demanda sigue creciendo, lo que exige mantener el compromiso institucional y reforzar las estrategias comunitarias, familiares y preventivas.
