Masterclass es otra de las series mendocinas que se concretaron en 2019. En este caso, se trata de una comedia negra, en el formato serie de ficción web, dirigida por Leandro Suliá Leiton (integrante de la Productora La Luz Mala Cine junto a Lucas Kalik) pero con los cerebros y el humor de Ariel Blasco y Rodrigo Casavalle (quien también es el protagonista) trabajando sinergicamente para conducir la idea integral a buen puerto. Vale decir que los nombres mencionados, son referencias incuestionables de la producción audiovisual y el teatro local, que garantizan niveles de calidad excelentes, en los resultados finales de los proyectos que encaran.
Masterclass, cuando aún era un proyecto, resultó ganador de la primera edición del Concurso Federal de Series Ficción Web de 2017, organizado por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, INCAA.
La serie nos cuenta la historia de Leo Lozada, un actor televisivo en auge, que interpreta a un humilde y bondadoso peón de estancia en una novela de gran éxito a nivel internacional, pero que, en su vida cotidiana, se devela como un ser egocéntrico, oscuro, agresivo y miserable.
En cada capítulo, (son 8 en total) irá aflorando la verdadera personalidad de Leo, mientras vamos descubriendo la diferencia entre el personaje y la persona, la máscara del actor y quien se esconde detrás.
diariomendoza.net conversó con Leandro Suliá Leiton y Ariel Blasco para indagar aún más acerca de la experiencia “Masterclass”.
Ariel Blasco y Leandro Suliá Leiton.
¿Cómo fue el proceso de creación de Masterclass?
LEANDRO SULIÁ LEITON (LSL): la primera idea que tuvimos era totalmente diferente, era una serie muy bizarra, con un formato en VHS, iba a ser otra cosa, una suerte de fascículos de VHS que sacaba un actor retirado, y eran master class de cómo actuar.
ARIEL BLASCO (AB): como que se vendían fascículos con el diario, entonces como que cada capítulo de la serie era uno de los fascículos.
LSL: con un humor ya más cercano a lo de Rosswald (se refiere a Rosswald vs Richmond, una serie también dirigía por él, que vio la luz en 2015 en Canal Acequia) en algún punto la coyuntura, nos fue llevando a construir un personaje bastante más sobrio y más realista si se quiere, y con oscuridades más profundas para explorar. Y eso fue modificando el tono. La comedia es un vehículo excelente para transitar cualquier tipo de cuestión o situación o temática, lo que nos pasaba era que había una gran responsabilidad ante ciertas situaciones coyunturales. (spoiler: se refiere a una situación de abuso que se produce en uno de los capítulos) Hablamos con algunas amigas para que nos ayudaran con alguna lectura en ese sentido, a abrirnos la cabeza respecto de ese panorama, que de pronto estaba alrededor nuestro y que queríamos que atravesara la historia.
AB: fue bueno lo de la consultoría, porque primero tratamos de elegir personas que ocupasen distintos roles, como que había una actriz, alguien que era guionista, alguien del equipo técnico. Y en algún punto lo que estuvo buenísimo fue que nos dimos cuenta, en base a los comentarios que nos hicieron estas chicas, que estábamos cuidando demasiado ese tema puntual, y no estábamos prestándole atención a otras cosas que también se nos estaban escapando, respecto de otros personajes femeninos. En ese sentido fue súper enriquecedor. Primero mandamos los guiones, luego, una vez que estaba terminada la serie, la mandamos para que la vieran primero y que nos dieran su opinión.
Definida la idea y los conceptos ¿Quién se encargó de la escritura del guion?
LSL: fue un proceso también diferente en ese sentido porque no trabajamos con guiones cerrados, no tuvieron diálogo hasta último momento y se propuso de entrada plantear escenarios por los cuales iba a transitar cada capítulo, al mismo tiempo teníamos dos líneas narrativas que eran la novela y la vida real, entonces propusimos escenarios, los personajes con los que interactuaba el protagonista y más o menos cual era la oscuridad que iba a salir a flote en la realidad, y a manera de contraste, intentar mostrar algo desde la novela que fuera la otra cara, más luminosa si se quiere. Las definiciones surgieron a partir de los ensayos y de la improvisación.
AB: lo que nosotros armamos fue un esquema muy macro de cada uno de los capítulos, es decir: en este capítulo debería pasar ésto más o menos así y en la novela debería pasar esto otro confrontando la realidad del personaje. Todo eso lo escribimos como para tener un mapa y una idea, pero después lo más parecido a un texto si se quiere, apareció en los ensayos con los actores ya elegidos.
LSL: actores y no actores, porque convocamos gente que ocupó en la ficción el mismo papel que ocupa en su vida real.
AB: es que la idea desde el principio fue jugar a eso, a no tener guion fijo, a que todo sea un poco más libre y suceda de verdad, más parecido, entre comillas, a una cuestión más teatral, así como en el teatro no hay dos funciones iguales, acá no hay dos tomas iguales nunca, porque los personajes dicen otras cosas y de otra manera, se interrumpen de otra forma. Entonces si bien la idea nació de nosotros tres, después el guion es un poco de todos, cada uno fue aportando los suyo. Fue parte también como de un juego, bancarnos que no haya guion duro, que no haya una cosa escrita pura, sabíamos más o menos lo que tenía que pasar en las escenas y que cosas no debían pasar, porque iban a romper con lo que queríamos contar. Y después fue dejar que pasara realmente ahí, delante de la cámara para que las reacciones fueran naturales. Dentro de todo ensayamos, pero relativamente poco, ensayamos cosas como para definir pero sin que se volviera rígido ese ensayo. Ese es otro desafío, tenes todas tomas que están buenas, que dicen cosas distintas, que todo funciona, ¿cómo hacés para condensar, haciendo pequeñas elipsis todo el tiempo cuando casi todo lo que ves está bien?.
Leo Lozada asiste a un casting en uno de los capítulos de Masterclass
¿Qué aportes les ha dejado esta nueva aventura?
LSL: A mí me pasa que la serie me gusta mucho, por ejemplo nos dimos cuenta del nivel de producción que necesitas para hacer bien una novela. En esta idea de no tener un guion tan cerrado y buscar cosas en la improvisación de los actores y al mismo tiempo la cámara dejándola un poco más libre para ver qué sucede en el momento, fuimos descubriendo que por ejemplo la parte de la novela requería un guion más cerrado para trabajar todas las áreas, como corresponde en una novela de época.
AB: estuvimos viendo novelas, porque intentábamos dejar claro que no queríamos burlarnos del género novela, sino animarnos a hacer una novela de verdad, que es mucho más difícil. Requiere mucha más producción, mucho más cuidado, No hay un juicio de valor nuestro sobre el género novela.
LSL: A mí me gusta que las dos líneas argumentales terminan en la muerte del actor: en la ficción, con los disparos al personaje y en la vida real de una manera más simbólica. El personaje se redime y termina como mártir, mientras que el actor termina en su oscuridad.
¿Masterclass tiene algún intento de bajada de línea?
AB: no bajamos línea en forma directa, esos momentos se dan sobre todo porque se tocaron temas más incómodos, del momento actual, y se dio, pero no con la necesidad de un momento de reflexión. De hecho lo que intentamos hacer es mostrar una situación y no es que alguien le dice al protagonista “che que mal que estuviste”.
LSL: de hecho el personaje no aprende en ese sentido, nosotros cuatro tenemos una postura definida, pero sin dudas lo que no íbamos a tergiversar, es el punto de vista del personaje.
AB: hablábamos justamente de eso, cuánta de la gente que tiene esa forma, es realmente consciente de eso, de sus acciones; ¿se trata de cínicos que juegan con eso?, ¿o realmente no la ven, no se dan cuenta?. Nosotros creemos que esa gente no se da cuenta, algo así como: “yo no sé qué hice mal”, “no sé qué estoy haciendo mal”, entonces definimos nunca abandonar ese punto de vista del personaje, que sí es nefasto, pero nunca iba a tener su momento de redención o de entender cómo funcionan las cosas. El personaje muere en la suya.
El Teatro Independencia una de las tantas locaciones elegidas para Masterclass
¿Qué han podido recabar acerca de la recepción del público?
AB: Hicimos una suerte de avant premiere para el equipo, técnicos, actores, gente que había participado en la serie y no había visto nada, en ese sentido recibimos opiniones, ideas que fueron buenísimas, y después realmente lo que nos llega, es lo que aparece en los comentarios de Youtube; o gente hablando de la serie, y compartiendo opiniones en Instagram. Pasó algo muy interesante, en el capítulo ocho, el último, en los comentarios de Youtube se armó algo muy lindo, una especie de discusión entre los usuarios sobre qué había entendido cada uno con el final de la serie. Alguien decía: “yo entiendo ésto, ustedes ¿qué entienden?” y otro respondía: “no, para mi es esto otro” se produjo un intercambio de opiniones y es buenísimo leer eso, completamente desde afuera. Para mí en particular que hago teatro, me es difícil no tener un feedback directo con la gente, yo en el teatro si van cien personas, se exactamente quienes fueron, quien se divirtió, a quien no le gustó y acá es todo demasiado anónimo. Pero en general todas las devoluciones han sido muy positivas.
¿Cómo llegaron al acuerdo con el canal de la Universidad Tres de Febrero?
LSL: Con la Universidad Tres de Febrero tomamos contacto antes, en el proceso de concurso del Incaa que exigen una pantalla asociada; yo venía viendo contenidos de ellos, sentía cierta cercanía si se quiere con ese tipo de humor que manejan, y para este tipo de formato era la pantalla ideal, es como que se especializan en eso. Todos pensamos que era la mejor opción y decidimos ponernos en contacto.
AB: hubo algo muy bueno de parte de la Universidad y fue que nos hizo una devolución de la presentación que hicimos, con algunas consideraciones que nos obligaron a nosotros, a ponernos a pensar cómo resolver cosas acerca de qué hacer con algunos personajes.
LSL: Ha sido una de las pocas veces que mandamos el proyecto a algún lado y nos hicieron una devolución con propuestas, confirmándonos que lo habían leído en profundidad.
Un descanso en medio del rodaje. La serie se filmó en tan sólo dos semanas.
¿Leo Lozada existe? ¿Es alguien real?
AB: en algún punto es una mezcla de actores que hemos conocido. O de anécdotas que hemos escuchado o visto. Y de cada anécdota que vas escuchando o de cada personaje que vas conociendo vas rescatando cosas. Me parece que surge como una idea, una intención de querer trabajar sobre ese tipo de personajes; sobre un actor y sobre todo lo que no es “el actor”, lo que vende y lo que es realmente, sobre lo que eso juega. A Rodrigo (Casavalle) y a mí, por dedicarnos a la actuación nos parecía muy divertido. También desde el principio siempre estuvo la idea de la novela que alterna con la vida del actor.
¿Qué impresiones les deja el trabajo de Rodrigo Casavalle como protagonista?
LSL: todas las áreas trabajaron de una manera increíble, pero Rodrigo Casavalle la “descose” totalmente. Es un ítem totalmente aparte el rol actoral que hizo Rodrigo con el personaje. Desde que concebimos la idea estuvo pensada para él.
AB: Hay algo que es muy difícil en términos de actuación, que es que generalmente, por lo menos acá en Mendoza yo lo he visto un montón y es que los actores juzgan mucho a los personajes que les toca en cuestión, es como que les cuesta no poner “su” mirada sobre el personaje que les toca, entonces ya hay un condicionamiento como tratando de decir “yo sé que lo que hace este personaje es malo” y es re difícil jugarlo de verdad y animarse a ser un mal tipo de verdad, por eso creo, y lo compartimos todos, mucho de lo que la serie produce, es que él se anima a ser un mal tipo en serio, y eso habla muy bien de él como actor.
Rodrigo Casavalle de impecable labor, junto al reconocido actor Julián Lucero
LSL: no está el actor tratando de empatizar con el personaje que le toca, sino sólo trata de entender desde donde actúa, por qué hace lo que hace el personaje, no se trata de identificarse, sino solamente entender por qué hace lo que hace, y eso Rodrigo lo tiene muy claro.
AB: Y hay algo mucho más peligroso, que es actuar sabiendo que lo que el personaje está haciendo está mal, entonces hay quienes actúan con una carga moral, juzgando al personaje que les toca. Es como si el actor se separase del personaje; es mucho más difícil e incómodo, animarse a jugarlo en serio, que es algo que Rodrigo hizo muy bien y sobre todo en este formato, en el que se improvisa mucho; entonces él tenía que estar improvisando en esa tónica, de ser el más mal tipo, maltratador y mal educado posible. Creo que mucho del mérito de la serie está en él, que es quien pone el cuerpo sin dudas.
¿El recorrido que vienen desarrollando en sus propuestas, les permite ya dejar traslucir una identidad conceptual y estética?
LSL: A nivel personal hay algo que me atrae y me gusta explorar y no quiero salirme de eso, me divierte mucho y me es muy orgánico a la hora de crear esos mundillos, esos personajes, junto con Ariel (Blasco), o Rodrigo (Casavalle) o Vanina (Turrisi), y todas tienen ese tono, esos mundos de gente que necesita atravesar situaciones absurdas para crecer o no, pero que lo que se despliega alrededor es todo absurdo y bizarro. Si todo eso se está traduciendo en una identidad, me parece hermoso. No es consciente, es algo que de repente surge y a la hora de hablar cuatro o cinco cosas ya estamos creando esos universos
¿La serie es otro ejemplo de trabajo colectivo con muy buenos resultados?
LSL: la serie nació del momento cero, como idea de los tres; nos juntamos tres o cuatro veces por semana a charlar y tirar ideas; en algún punto hay algo que nos une en un tipo de código, un tipo de humor, de lenguaje. El hecho de haber sido un proceso de creación más libre, más de jugar mucho con la improvisación, hizo de la serie realmente una instancia colectiva, de hecho no es sólo de nosotros tres, es del arte, del sonido, de los actores, pero sin dudas que manejamos un código y está presente. Es lo que nos ha dado también el ejercicio de hacer y también la apuesta de hacer algo con menos guion y más improvisación, eso te hace saber también, cuál es el perímetro en el que está bueno jugar. Sabemos lo que queremos contar y como lo queremos contar, de ahí en más los elementos pueden variar.
AB: Fue juntarnos una vez, y empezar a tirar ideas y ver que ya estábamos todos yendo para el mismo lado. De algún modo, tenemos una cierta mirada o mundo que compartimos mucho los tres; un tipo de humor, un tipo de formato, de personajes, el tipo de cosas que nos gusta ver, que nos hacen reír y que nos gusta hacer.
Lenandro Suliá Leiton da indicaciones a actrices de Masterclass
Ficha Técnica
FORMATO: SERIE WEB FICCIÓN
GÉNERO: COMEDIA NEGRA
DURACIÓN: 8 CAPÍTULOS X 13 MINUTOS (105 MIN. TOTAL)
AÑO: 2019
CASA PRODUCTORA: La Luz Mala Cine
ELENCO PROTAGÓNICO
Rodrigo Casavalle
SECUNDARIOS
Julián Lucero
Matías González
Jorge Fornés
Érica Gómez
Agustina Videla Raganato
Mariela Encina Lanús
Manuel García Migani
Pablo Díaz
Elena Schnell
Camilo Díaz Quiroz
Sofía Silva Moya
Bruno Palero
Laureano Manson
Mateo Alessio
Kameron Steele
Laura Morales
Ana Clara Blanc
EQUIPO TÉCNICO Y LOGÍSTICA
Director: Leandro Suliá Leiton
Productor Ejecutivo: Lucas Kalik
Guion: Ariel Blasco, Rodrigo Casavalle, Leandro Suliá Leiton
Director de Fotografía - Cámara: José María “Pigu” Gómez
Director de Arte: Darío Ambrosio
Jefe de producción: Franco Pellegrino
Asistente de dirección: Facundo Alcalde
Jefa de locaciones: Margarita Morales Barón
Vestuarista: Lis Cárdenas
Diseño de Sonido: Martín Chiarpotti
Gaffer: Cecilia Tasso
Asist. Cámara: Pablo Montón
Reflectorista: Ernesto Fernández
Utilera: Melisa Pérez
Microfonista: Santiago Rozadas
Edición: Leandro Suliá Leiton
Master Class puede verse de manera completa en el canal de Youtube de la Universidad Tres de Febrero. Dejamos el link a continuación. Súper recomendable.
