Desde el 10 de noviembre, la tarifa plana del transporte público en Mendoza será de $1.200 por viaje, mientras que el costo real del pasaje sin subsidio provincial asciende a $2.912.
De esta manera, el Gobierno provincial aporta $1.712 por cada viaje, lo que permite mantener uno de los boletos más bajos del país, por debajo de ciudades como Córdoba o Rosario, donde el pasaje ya supera los $1.500.

El esquema conserva abonos y pasajes gratuitos para docentes, celadores, bomberos voluntarios, personas mayores de 70 años, personas con discapacidad y beneficiarios de la Ley 7811. Los estudiantes primarios pagarán $480, los secundarios, universitarios y jubilados abonarán $600, y los usuarios frecuentes podrán acceder a descuentos de hasta el 50%.
Además, se mantendrá un descuento del 17% durante los horarios de menor demanda y continuarán los dos trasbordos gratuitos para los servicios urbanos.



