Mendoza inauguró este lunes el Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas, el primero del país en funcionar bajo la órbita exclusiva de una policía provincial y en integrarse a la red internacional IBIN de Interpol. La puesta en marcha del espacio incorpora tecnología de identificación balística con estándares internacionales y refuerza la trazabilidad de la evidencia utilizada en causas judiciales.

El laboratorio cuenta con equipamiento de última generación, entre ellos el sistema IBIS (Integrated Ballistic Identification System) —estándar global para la identificación balística—, microscopios digitales Quantum y macrocomparadores Leica. Estas herramientas permiten analizar armas de fuego, proyectiles y vainas servidas, establecer vínculos entre hechos delictivos y optimizar los tiempos de la investigación policial y judicial.
Con esta incorporación, Mendoza consolida cuatro laboratorios especializados al servicio de la investigación criminal. A la red se suman el Laboratorio de Huellas Genéticas, ampliado tras la ley sancionada en 2025; el Laboratorio Forense Digital, equipado con GreyKey y UFED Premium para el análisis de dispositivos electrónicos en delitos complejos; y el Laboratorio de Certificación de Alcoholímetros, orientado al control y confiabilidad de los procedimientos de seguridad vial.
La provincia se convierte así en la única del país con cuatro laboratorios especializados en seguridad pública, con impacto directo en la prevención, la capacidad investigativa y la eficacia de la persecución penal, en articulación con el Poder Judicial.
Durante el acto de inauguración, se destacó que el nuevo laboratorio dependerá del Ministerio de Seguridad y Justicia y brindará asistencia tanto a la Justicia Provincial como a la Federal. El desarrollo balístico, que ya había aportado resultados mediante tareas manuales, se potencia ahora con software especializado y microscopía 3D, habilitando comparaciones rápidas y pruebas indubitables.

El sistema permitirá, además, reconstruir hechos del pasado y establecer si un arma fue utilizada en múltiples delitos, una capacidad clave para el esclarecimiento de homicidios, robos agravados y causas vinculadas al narcotráfico y otros mercados ilegales.
Una inversión de 1,6 millones de dólares
La inversión para el laboratorio supera los 1,6 millones de dólares e incluye estaciones de adquisición de vainas y proyectiles, servidor de correlación, estaciones de análisis y un microscopio tridimensional, conformando el Sistema IBIS utilizado por más de 80 países. El sistema captura y compara microcaracterísticas mediante algoritmos de coincidencia, revelando vínculos delictivos incluso a escala internacional.
En paralelo, el proyecto prevé la creación de una Base de Evidencia Balística, que almacenará datos de proyectiles disparados, vainas servidas y armas de fuego, facilitando cotejos rápidos, la interoperabilidad con bases nacionales e internacionales y la integración plena a la Red IBIN de Interpol. Esto permitirá identificar conexiones con criminalidad organizada y trata de personas.
El Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas funciona en un nuevo edificio de 75 metros cuadrados, construido en el predio del Palacio Policial, en Capital, bajo la órbita de la Dirección de Investigaciones de la Policía Científica. El espacio fue diseñado específicamente para albergar tecnología de última generación, consolidando un esquema científico aplicado a la seguridad pública con alcance local e internacional.



