En Mendoza, la cantidad de nacimientos por cesárea se mantiene muy por encima de los niveles sugeridos por organismos internacionales de salud, que recomiendan que este tipo de intervención no supere entre el 10% y el 15% de los partos. En la provincia, la proporción actual supera ampliamente ese umbral.
Los registros sanitarios indican que en el sistema público alrededor de cuatro de cada diez nacimientos se realizan por cesárea, mientras que en el sector privado la cifra asciende a casi ocho de cada diez. En conjunto, el promedio provincial supera el 50%.
Tendencia en aumento
Los datos muestran un crecimiento sostenido en los últimos años tanto en el sistema público como en el privado. El incremento se mantiene de forma progresiva y no evidencia una reversión en el corto plazo.

Causas múltiples
El aumento de cesáreas no responde únicamente a indicaciones médicas. Entre los factores mencionados se encuentran la organización del sistema de salud, la disponibilidad de recursos, el temor a litigios médicos y la percepción social de mayor seguridad en este procedimiento.
Riesgos asociados
El uso elevado de cesáreas puede implicar mayores riesgos para la salud materna y neonatal, como complicaciones quirúrgicas, infecciones, hemorragias y una recuperación más prolongada. También puede impactar en embarazos futuros y en la utilización de recursos del sistema sanitario.
Debate en el sistema de salud
El fenómeno es considerado un problema de salud pública y es objeto de estrategias para reducir intervenciones innecesarias. Las medidas apuntan a promover el parto vaginal cuando no existan indicaciones clínicas, con acciones sobre la organización del sistema y la información a pacientes y profesionales.
