El Ecoparque de Mendoza encendió las alarmas tras recibir en los últimos días cuatro casos de fauna silvestre con daños irreversibles provocados por acciones humanas: una zorra gris recién parida, un gavilán mixto, un carancho y un chimango ingresaron con cuadros clínicos tan graves que ningún esfuerzo veterinario pudo revertirlos.

El director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, informó que ya se han atendido más de 200 animales heridos, víctimas de tráfico, caza ilegal o atropellamientos. "Muchos llegan con lesiones gravísimas. Aun con todos los recursos técnicos disponibles, no siempre es posible devolverlos a su ambiente natural. Visibilizar estas situaciones es fundamental para prevenir", afirmó.
El caso más conmovedor fue el de una hembra de zorro gris que había parido hacía pocos días. Ingresó con parálisis total del tren posterior, fractura expuesta de fémur y daño medular irreversible, producto de un atropellamiento. Sus crías quedaron sin amparo. Ante el sufrimiento y la imposibilidad de rehabilitación, el equipo veterinario resolvió practicar la eutanasia.

Las aves tampoco sobrevivieron: un gavilán mixto con fractura antigua de húmero e infección ósea; un chimango con necrosis en su miembro inferior por ataduras prolongadas; y un carancho con tejido muerto por haber quedado enredado varios días.
"Detrás de cada caso hubo anestesias, estudios y profundo compromiso profesional. Pero gran parte de estas lesiones se originan en acciones humanas evitables", subrayó Haudet.
El Ecoparque insta a disminuir la velocidad en rutas, no capturar fauna ni usar trampas. Ante animales heridos, comunicarse al 911 o a [email protected].



