Una jornada especial se vivió este jueves en la provincia de Mendoza, cuando el cielo regaló a vecinos y turistas un atardecer de película, con tonos rojizos intensos y nubes recortadas por los últimos rayos del sol. La temperatura fue agradable, lo que permitió que muchas personas salieran a disfrutar del aire libre y registraran con sus teléfonos imágenes del cielo encendido.


El fenómeno, que tiñó de rojo y naranja los cielos mendocinos, se da en un contexto climático particular. Según anticipan los pronósticos, el sábado 26 de julio llegará un marcado descenso de temperatura en toda la región. Incluso, no se descartan nevadas, especialmente en zonas de precordillera y alta montaña.


Los especialistas coinciden en que estas imágenes tan impactantes suelen asociarse a la presencia de partículas en suspensión y ciertas condiciones atmosféricas previas a un cambio brusco de clima, como el que se espera en las próximas horas.




