Mendoza enfrenta una caída en la ocupación turística para el próximo fin de semana largo, que incluye los feriados del 17 y 21 de junio. Según informó la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM), hasta el momento no se registran reservas confirmadas ni pagos realizados en los principales destinos turísticos de la provincia.
Esta situación afecta tanto a la Ciudad de Mendoza como a destinos del interior provincial, como Valle de Uco, Malargüe, Alvear y San Rafael. Aunque este último podría tener un leve mayor movimiento por sus atractivos naturales, en general toda la provincia sufre una baja en la actividad turística, reflejando una crisis que atraviesa el sector a nivel nacional.

Los empresarios del turismo reclaman la implementación urgente de medidas que incentiven la actividad, sugiriendo un programa similar al exitoso Previaje, que en años anteriores logró reactivar la demanda interna y mejorar los niveles de ocupación.
A pesar de los atractivos turísticos de Mendoza, la disminución del poder adquisitivo limita el turismo nacional, mientras que la estabilidad del dólar dificulta la llegada de turistas internacionales.
Este panorama no es nuevo para Mendoza. Por ejemplo, durante el feriado del 1° de mayo se registró una ocupación hotelera promedio del 85%, impulsada por eventos masivos. Sin embargo, la situación cambió drásticamente en Semana Santa, cuando la ocupación cayó a un rango entre el 55% y 67%, muy por debajo de los niveles históricos.
La caída se atribuye a la reducción del turismo extranjero, afectado por un tipo de cambio poco competitivo, y a la reducción en la duración de las estadías, que pasaron de cinco o siete noches a dos o tres. Solo el turismo enoturístico de lujo mantuvo su estabilidad.

El balance general de Semana Santa mostró una baja significativa en visitantes y en recaudación total respecto a años anteriores. La estadía media se redujo, impactando negativamente en la economía del sector.
Las principales cámaras empresarias, incluida la UCIM y la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines (AEHGA), insisten en la necesidad de políticas públicas y privadas para recuperar el turismo interno y reforzar la promoción en mercados clave como Chile y Brasil.
