El sábado 1 de junio de 2024, a las 17:06 horas, se registró un sismo de magnitud 3.2 en la región cercana al límite entre las provincias de Mendoza y San Juan, de acuerdo con la información proporcionada por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES). El evento sísmico, que tuvo su epicentro a 31 km al noroeste de Uspallata, 50 km al sur de Barreal y 61 km al sureste del Cerro Mercedario, no causó daños materiales ni personales.
La profundidad del sismo fue reportada en 119 kilómetros, lo que contribuye a la baja percepción del temblor en las zonas aledañas y minimiza el riesgo de daños. La localización precisa del epicentro fue -32.200 en latitud y -69.512 en longitud. A pesar de la claridad de los datos, el sismo fue apenas sentido por los habitantes de las áreas más cercanas, quienes reportaron un breve movimiento que no interrumpió las actividades cotidianas.

Autoridades locales y equipos de emergencia realizaron revisiones en las infraestructuras críticas de ambas provincias, confirmando que no se registraron afectaciones. "Este tipo de eventos nos recuerdan la importancia de estar preparados. Afortunadamente, en esta ocasión no hemos tenido que lamentar daños", comentó un portavoz de Defensa Civil de Mendoza.
La región de Cuyo, conocida por su actividad sísmica, sigue siendo objeto de constante monitoreo por parte de INPRES, que utiliza estos eventos para calibrar sus sistemas de alerta temprana y mejorar las respuestas en futuras ocasiones. El sismo de magnitud 3.2 se suma al registro sismológico de la zona sin alterar significativamente la cotidianidad de sus residentes.



