Desde pequeña, Aitana Ferreyra Denz encontró en los libros de Julio Verne y en las aventuras de Tom Sawyer la inspiración para explorar más allá de la Tierra. Hoy, esa curiosidad la lleva a Houston, donde será parte del United Space School, un programa de la Fundación para la Educación Espacial Internacional (FISE) en colaboración con la NASA.
La estudiante de Ingeniería en Mecatrónica en la UNCUYO integrará un equipo internacional de jóvenes de entre 16 y 19 años que diseñará una misión tripulada a Marte. “Esta experiencia significa un gran paso hacia mi futuro, tanto académico como profesional, ya que voy a poder aprender muchísimos conceptos super aplicables a la industria aeroespacial, que es donde quiero trabajar en un futuro”, expresó Aitana.
La joven mendocina viajará en julio a Houston, Estados Unidos, junto con Valentín Poggio, estudiante de Física en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) para unirse al programa educativo United Space School.
Un proceso de selección exigente
El proceso de selección incluyó envío de currículums, cartas de presentación, videos en los que evaluaron el nivel de inglés, e instancias en las que tuvo que poner en práctica sus conocimientos sobre ciencia aeroespacial.
Luego, cada joven eligió una tarea específica dentro del equipo al que postulaba y la resolvió por su cuenta. El desafío fue pensar en la tecnología disponible actualmente, pero también la que podría llegar a desarrollarse en los próximos años, ya que la misión está pensada para 2040.
Aitana investigó acerca del combustible que podría usar un vehículo que tiene destinado viajar desde la Tierra hacia Marte. Planteó una propulsión híbrida que trabaja entre propulsión química y un sistema de propulsión nuclear eléctrica para los momentos en los que el cohete estaría en velocidad crucero, con una aceleración mucho más estable y trayectos en los que no se necesita hacer maniobras muy fuertes.
Un camino vinculado a la UNCUYO
La estudiante de Ingeniería en Mecatrónica es egresada del Colegio Universitario Central (CUC). Esta escuela secundaria de la UNCUYO fue un gran impulso para avanzar en la dirección que hoy sigue.

Durante esa etapa, participó del proyecto de estímulo a jóvenes del sector científico tecnológico Mujeres Moviendo el Mundo y Tech Girls. En uno de esos viajes, pudo conocer las oficinas de la NASA, por primera vez.
En ese sentido, destacó la formación integral que ofrece el CUC, así como el acompañamiento docente en todos los procesos que fue realizando. “Los profesores fueron una parte fundamental de mi desarrollo como persona, además de enseñar los contenidos académicos, enseñan y transmiten valores, y siempre son muy atentos, están al pendiente de los estudiantes, no solo como alumnos, sino también como personas”, concluyó Aitana.


