Un médico, el dueño de tres geriátricos, su esposa y un enfermero habían sido detenidos tras ser denunciados por aplicar ilegalmente vacunas contra el coronavirus en un domicilio privado. Otras tres personas también habían sido aprehendidas.
La denuncia había sido realizada por el director de Salud de la región sur, Abel Freindemberg, quien recibió información sobre la vacunación irregular contra la Covid-19 en un domicilio particular de calle Coronel Campos de San Rafael, al sur de Mendoza.
El comisario Miguel Sánchez había confirmado que por el hecho habían sido demoradas siete personas, de las cuales el médico clínico Rubén López, el dueño de tres geriátricos de San Rafael, su esposa y un enfermero con su licencia vencida permanecían detenidos por orden del fiscal Javier Giaroli.
Hasta el momento no se pudo comprobar aún que se tratara de una venta de vacunas, pero sí de una aplicación irregular, a modo de vacunatorio clandestino con vacunas destinadas a geriátricos.
En un audio que se conoció, el médico Rubén López hizo un llamado a los vecinos del barrio donde se ubica uno de sus geriátricos para que, si lo deseaban, concurrieran a un domicilio particular, que él les diría la dirección por privado, dado que tenía a su disposición vacunas AstraZeneca.
"Contamos con un importante procedimiento de trazabilidad, por lo tanto nos pareció extraño e inmediatamente decidimos realizar la denuncia", dijo Freidemberg.
El funcionario había explicado que la estrategia de vacunación para los geriátricos "se inició en febrero con una planilla, se da una declaración jurada de las personas que están en el lugar, se hace la presentación y retiran las dosis del vacunatorio".
Sánchez, a cargo de la comisaría 8va., confirmó el secuestro de algunas dosis de vacuna AstraZeneca, ampollas vacías, jeringas y elementos para poder inocular en un inmueble ubicado en Coronel Campos de San Rafael, propiedad del matrimonio dueño de los geriátricos.
