Una fuerte tormenta de granizo azotó con gran intensidad este jueves a Santa Rosa y Tunuyán, en el Valle de Uco, situación que provocó serios daños tanto en zonas urbanas como en áreas agrícolas. La tormenta, que se desató en horas de la tarde, destruyó cultivos y perjudicó de manera directa a esos departamentos.
En Santa Rosa, el granizo cayó con gran fuerza y destruyó cultivos de frutas y viñedos, pilares fundamentales de la actividad económica de la región. Los productores locales, ya golpeados por la sequía y otros factores climáticos, enfrentan ahora pérdidas adicionales que podrían tener un impacto devastador en la temporada.
El granizo dañó algunos techos de viviendas, vehículos y cubrió de blanco las calles. Las autoridades locales informaron que los servicios de emergencias trabajan arduamente para asistir a los afectados, y equipos municipales están en el terreno evaluando los daños.
Simultáneamente, Tunuyán sufrió un impacto similar. El fenómeno meteorológico fue acompañado por fuertes ráfagas de viento, lo que aumentó la magnitud de los daños. Según especialistas, el granizo alcanzó tamaños inusuales, lo que contribuyó a la destrucción en sectores agrícolas sensibles.
Los productores locales fueron los más afectados. “La tormenta llegó tan rápido que no tuvimos tiempo de proteger nuestras cosechas. Esto va a ser un golpe muy duro para todos nosotros”, coincidieron.

Panorama desolador
El panorama fue desolador. Vecinos de ambos departamentos reportaron algunos daños en viviendas, árboles caídos y una significativa acumulación de granizo en las calles, lo que dificultó la circulación. Aunque los bomberos y las fuerzas de seguridad trabajaron rápidamente para despejar las vías, la recuperación total tomará tiempo.
El pronóstico indica que las condiciones meteorológicas seguirán siendo inestables en los próximos días, lo que genera preocupación en los habitantes de la región. Las autoridades continúan monitoreando la situación y han instado a los residentes a tomar precauciones.
Este evento resalta la vulnerabilidad de la región ante fenómenos climáticos extremos y la necesidad de adoptar medidas preventivas para mitigar los impactos en las áreas agrícolas y urbanas.





