El Departamento de Defensa de Estados Unidos elevó a 64 el número de soldados norteamericanos heridos en los ataques aéreos realizados por Irán contra bases militares de Irak a principios de este mes.
El portavoz del Pentágono, Thomas Campbell, reveló que a los 64 soldados heridos se les diagnosticó lesiones cerebrales traumáticas leves.
Sin embargo, añadió que 39 de ellos ya fueron dados de alta y retomaron sus obligaciones.
"Como ya hemos dicho, esto es una foto instantánea, los números pueden cambiar. Continuaremos brindando actualizaciones a medida que estén disponibles", expresó anoche el portavoz del Pentágono.
"Desde el ataque con misiles balísticos, hemos visto un esfuerzo persistente y dedicado por parte de nuestros profesionales médicos en Irak, Kuwait y Alemania para diagnosticar y tratar a todos y cada uno de los miembros que necesitaban asistencia", añadió Campbell.
Esta semana, el Pentágono había informado que 50 personas habían resultado heridas en el ataque iraní, 16 más de las que reconoció días antes.
Del total, 31 fueron atendidos en Irak, mientras que 18 fueron evacuados a Alemania y uno a Kuwait, citó la agencia de noticias Europa Press.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en un primer momento que los ataques se habían saldado sin heridos, si bien el Ejército lo contradijo señalando que al menos 11 habían sufrido daños tras la ofensiva iraní.
Los ataques iraníes contra bases iraquíes con tropas norteamericanas fueron una represalia por el asesinato del general iraní Qasem Soleimani en un bombardeo efectuado por Washington en Bagdad y ordenado por el propio Trump.
Según el líder supremo de la República Islámica, Ali Jamenei, el ataque a la base fue solo "una bofetada" a Estados Unidos.
