El primer fallecimiento vinculado con el virus apareció en diciembre en la localidad china de Wuhan, pero fue anunciado el 11 de enero. Un mes más tarde la epidemia dejó 1016 muertos en China continental, sin Hong Kong ni Macao, según un balance oficial publicado hoy.
Las autoridades sanitarias chinas anunciaron 108 nuevos fallecimientos en un día -el balance diario más importante registrado-, mientras que el número de infecciones confirmadas es de 42.000.
Sin embargo, como ya ocurrió varias veces la semana pasada, el número de casos diarios (2478) disminuyó en relación al día anterior.
El presidente chino Xi Jinping pidió ayer tomar "medidas más fuertes y decisivas para frenar decididamente el impulso del contagio", tras visitar un hospital en un barrio residencial de Pekín llevando una máscara.
Aseguró que el impacto del coronavirus "durará poco", pidió "estar muy atentos a la cuestión del desempleo" y anunció que los dos responsables de sanidad de la provincia de Hubei, donde se propagó el virus, "fueron destituidos".
Las autoridades locales fueron criticadas por haber tardado en reaccionar y haber silenciado incluso a los que advertían del peligro, como Li Wenliang, un médico de 34 años que murió el viernes.
