“Todos tenemos un interés en ver una transición democrática que acabe con la crisis actual” en Venezuela, donde la situación “es grave”, dijo Trump a Putin durante una “larga” conversación telefónica, según un comunicado de la Casa Blanca.
La llamada se produjo dos días después de que Rosneft, la mayor petrolera de Rusia y hasta ahora aliada del chavismo y de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), anunciara el cese de sus operaciones y la venta de sus activos en el país caribeño.
“Esto tendrá claramente un gran impacto en el régimen” del presidente Nicolás Maduro, afirmó un “alto funcionario estadounidense” no identificado en declaraciones a “un reducido grupo de medios”, según la agencia de noticias EFE.
Aunque Rosneft no explicó los motivos de su decisión, la fuente dijo que Washington estaba “vigilando de cerca” el caso y advirtió que “cualquier otra entidad rusa que ayude al régimen de Maduro a traficar con petróleo quedará sujeta a sanciones” por parte de Estados Unidos.
En un intento de ahogar económicamente al gobierno de Maduro, Washington sancionó hace más de un año a Pdvsa, la principal fuente de ingresos para Venezuela, y desde entonces impuso penalidades económicas a empresas de todo el mundo -incluida este año una comercializadora controlada por Rosneft- con el objeto de que dejaran de comerciar petróleo con Caracas.
