La inquietud fue transmitida por el titular del Episcopado, Oscar Ojea, y el secretario general, Carlos Malfa, al secretario de Culto, Guillermo Oliveri, en un encuentro que mantuvieron hoy en la sede eclesiástica de Suipacha 1034, en el que analizaron la ayuda social por la emrgencia.
"No se espera una respuesta inmediata. Ni es un pedido para que se aplique ya, sino para que se evalúe cuando se tome la decisión de flexibilizar el aislamiento", explicaron voceros del Episcopado.
Ojea y Malfa enviaron ayer una carta al resto de los obispos, en la que recuerdan que en la última reunión que las autoridades del Episcopado mantuvieron con Fernández "se pidió a la Iglesia colaboración para el cumplimiento de la cuarentena". En ese momento, los obispos solicitaron la libre circulación de los ministros de culto para la asistencia religiosa.
Al mismo tiempo, les informan que, al cumplirse un mes de ese encuentro, se reunieron ayer con Oliveri y, ante la llamada administración de la cuarentena, le solicitaron la posibilidad de evaluar una "apertura gradual de la celebración de la Eucaristía con los debidos recaudos sanitarios".
Fuentes del Episcopado revelaron que la idea surgió "ante las flexibilizaciones que se proponen, especialmente en el interior". Dejaron en claro que "los obispos aceptarán las decisiones que tome el Gobierno atendiendo las normas sanitarias" y no se espera una respuesta inmediata", según consignó un cable de la agencia Télam.
La idea de una posible apertura gradual de la cuarentena en los templos religiosos no es compartida del mismo modo en las distintas diócesis. Muchos sacerdotes y fieles tienen más de 65 años y una concurrencia masiva potenciaría el peligro para los grupos de riesgo. Ayer se supo, por ejemplo, que en España murieron 70 sacerdotes por la pandemia.
Fuente: Diario La Nación y Telam
