El CENTRO DE INGENIEROS DE MENDOZA, le recuerda a la sociedad Mendocina, aunque el recordatorio es obvio y no debería ser necesario, que vivimos en la zona de mayor actividad y peligrosidad sísmica del país y por lo tanto la ejecución de nuestras construcciones deberían ser estrictamente acordes a las reglamentaciones y normas vigentes con el asesoramiento de un profesional habilitado para tal fin y el estricto control de los municipios quienes detentan el poder de policía de la construcción a los efectos de salvaguardar a la población de la mala ejecución y el incumplimiento de las normas. No obstante lo expresado anteriormente y teniendo en cuenta las publicaciones que oficialmente realiza la DIRECCION DE ESTADISTICAS Y ACTIVIDADES ECONOMICAS DE LA PROVINCIA DE MENDOZA (DEIE) se puede observar que entre el año 2000 y el año 2024 en total se construyeron 21.698.460 m2 de los cuales 5.180.877 m2 fueron construidos sin permiso previo es decir clandestinamente o sea incumpliendo la ley, lo que implica que un 23% de las construcciones ejecutadas en los últimos 25 años no tienen la garantía de tener un comportamiento adecuado frente a un acontecimiento sísmico de magnitud importante con la peligrosidad que semejante porcentaje representa para la población. Este porcentaje de m2 construidos clandestinamente ha tenido su valor máximo en el año 2019 con un 38% (285.910m2/745.251m2) y en el año 2024 un valor del 31% (355.665m2/1.129.847m2) aunque menor que el valor máximo mucho mayor que el promedio de los últimos 25 años lo que significa que estamos empeorando la situación. Si se analiza la cantidad de permisos otorgados y que también publica la DEIE, sobre un total de 119.752 permisos otorgados entre 2000 y 2024, de ese total 40.234 fueron otorgados a construcciones clandestinas, es decir un 33% del total, con un máximo en el año 2019 de 47% (1963 permisos/4175 permisos) y en el último año este porcentaje fue del 43% (2394 permisos/5468 permisos).
Que estos valores de porcentajes referidos a permisos, sean mayores a los referidos a m2 construidos, implica que mayor cantidad de personas decide, peligrosamente para si y para la sociedad, construir clandestinamente, aunque este comportamiento este originado en la intención de evitar trámites burocráticos, que se deberán disminuir y/o minimizar, la ciudadanía debe comprender la peligrosidad de esta práctica. Es importantísimo destacar y que la sociedad en su conjunto interprete, el hecho que el municipio otorgue un permiso o devuelva un plano con un sello municipal, no transforma a esas construcciones clandestinas en edificios sismorresistentes, muy por el contrario, esconde su principal defecto que es que no fueron construidas según la norma vigente y por lo tanto su peligrosidad es altísima Vaya un párrafo especial para los dirigentes políticos y /o funcionarios municipales y/o provinciales que alientan las construcciones sin permiso previo y la eliminación de los controles de ejecución y que, por mejorar rápidamente los ingresos de sus jurisdicciones, deciden periódicamente una moratoria de construcciones clandestinas. Consideramos serán los responsables directos de las consecuencias, económicas y/o de pérdidas de vidas que esas construcciones clandestinas originen, ante la ocurrencia de un sismo importante, sobre la sociedad en su conjunto.

Daniel Dimaríía (Presidente del Centro de Ingenieros de Mendoza)
Alejandro Carosio (Secretario del Centro de Ingenieros de Mendoza)




