El 10 de mayo de 2025 se cumplieron 10 años del femicidio de Chiara Páez, el crimen que generó conmoción nacional y dio origen al movimiento Ni Una Menos. La adolescente, de 14 años, fue asesinada a golpes por su novio, Manuel Mansilla, quien la enterró en el patio de la casa de su abuelo, en la localidad santafesina de Rufino.
Chiara había salido de su casa en la noche del 9 de mayo de 2015 para encontrarse con Mansilla. Horas después, la familia denunció su desaparición y más de 300 vecinos se sumaron a los rastrillajes. El cuerpo fue hallado al día siguiente. El joven, que tenía 16 años al momento del hecho, fue detenido y posteriormente condenado.
En 2017, la Justicia lo sentenció a 21 años y medio de prisión. Sin embargo, en 2021, la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe redujo la pena a 15 años, al aplicar el régimen del derecho penal juvenil. La familia de la víctima presentó un recurso extraordinario ante la Corte Suprema de la Nación, que aún no fue resuelto.

Durante la investigación se confirmó que Chiara estaba embarazada de ocho semanas y que su pareja y su entorno rechazaban la continuidad del embarazo. La autopsia reveló que recibió múltiples golpes y un corte en el cuello antes de ser enterrada.
La madre del femicida, Carolina Gallegos, y su pareja, Carlos Cerrato, fueron eximidos de pena bajo la figura de la "excusa absolutoria", al ser familiares directos del imputado. La Justicia no encontró pruebas suficientes para imputarlos como encubridores.
El femicidio de Chiara generó una ola de indignación pública que desembocó en la convocatoria de la primera marcha de Ni Una Menos el 3 de junio de 2015, con epicentro en Plaza Congreso y réplicas en más de 80 ciudades del país. Desde entonces, el movimiento visibilizó los femicidios y forzó al Estado a mejorar los mecanismos de prevención, asistencia y difusión de estadísticas oficiales.
El asesino de Chiara continúa detenido en la Unidad Penal de Coronda, Santa Fe, mientras se espera una respuesta judicial definitiva sobre su condena.
