Este 22 de febrero se cumplío una década de la última vez que las familias de Marina Menegazzo y María José Coni, de 21 y 22 años, escucharon las voces de sus hijas. Lo que había comenzado como el viaje soñado de un grupo de amigas mendocinas por Sudamérica terminó en un doble femicidio atroz.

Las jóvenes se encontraban de mochileras en un pueblo costero ecuatoriano y tenían previsto regresar a la Argentina el 25 de febrero de 2016. Tras quedarse sin dinero por un robo, aceptaron la falsa ayuda de un grupo de locales que terminó drogándolas, intentando abusar de ellas y asesinándolas a golpes tras su feroz resistencia.
El 26 de febrero, un pescador encontró el cuerpo de María José Coni envuelto en bolsas plásticas. Dos días después, a solo 40 metros, fue hallado el cadáver de Marina Menegazzo. Las autopsias revelaron el ensañamiento del ataque: María José murió por un traumatismo de cráneo y Marina falleció desangrada tras recibir seis puñaladas en el cuello.
La Justicia ecuatoriana condenó a prisión perpetua a Alberto Segundo Mina Ponce (autor material), Aurelio Eduardo "El Rojo" Rodríguez (coautor) y José Luis Pérez Castro, cuyo ADN fue hallado en la escena del crimen.



