Este domingo, el Hospital Central de Mendoza fue el escenario de una intensa situación de emergencia cuando un detenido, llevado al hospital tras su arresto, se atrincheró en una cornisa de un piso superior, portando un cuchillo y amenazando con hacerse daño o lanzarse al vacío. Las imágenes muestran al hombre sujetando firmemente el cuchillo, con una expresión tensa y desafiante, mientras observaba a los efectivos de seguridad desde la cornisa del edificio.
La escena fue compleja y alarmante. En las imágenes, se puede ver cómo el sujeto se mantenía en la orilla del edificio, mientras los efectivos del Grupo Especial de Rescate e Intervención (GRIS) y otros cuerpos de seguridad intentaban dialogar y establecer contacto visual con él. Con el cuchillo en mano, el detenido mantenía una postura de alerta, mostrando la severidad de la crisis emocional que atravesaba. Este gesto generó una reacción inmediata, llevando a las autoridades a acordonar la zona y preparar un operativo de seguridad integral

La intervención del GRIS fue fundamental. Con movimientos coordinados y un proceso de negociación minucioso, los efectivos lograron persuadir al hombre de abandonar la cornisa. Después de varios minutos de tensión, las fuerzas de rescate convencieron al detenido de entrar nuevamente por una ventana, donde fue asegurado y desarmado sin que el incidente escalara a consecuencias trágicas. Inmediatamente después, el personal médico del hospital procedió a brindarle asistencia, tanto por su estado de salud físico como mental, en un esfuerzo por estabilizar la situación.
El operativo concluyó sin heridos, gracias a la respuesta rápida y profesional de los equipos de seguridad, quienes lograron controlar una situación de gran complejidad en el Hospital Central de Mendoza.

