Como ya alguna vez contamos, las postales eran fotografías de lugares turísticos o históricos, que se enviaban por correo y tenían la particularidad de poder ser escritas o dedicadas. En épocas en que la correspondencia era física y no virtual, las postales eran cartas entretenidas, donde una imagen decía más que mil palabras. Pero ¿qué decían esas palabras, qué historia había en la intención de enviar esa imagen? Al día de hoy, solo podemos imaginarlas. Pero todavía hay espacio para algunas curiosidades y para dejar volar la imaginación.