El Servicio Penitenciario de Mendoza informó que otra vez evitó el ingreso de drogas al Complejo Penitenciario San Felipe. El procedimiento ocurrió durante una requisa de rutina a una visitante, cuando los agentes observaron un abultamiento sospechoso en su vestimenta.
Al realizar la inspección, se secuestraron cuatro envoltorios con marihuana (96,2 gramos) y dos con cocaína (19 gramos). Las pruebas de campo confirmaron la presencia de ambas sustancias, que quedaron bajo resguardo judicial.
Este operativo forma parte del Sistema Único de Ingreso (SUI), un modelo de control que replica medidas utilizadas en aeropuertos internacionales. Toda persona que accede a un penal provincial debe atravesar detectores de metales, registro fílmico y palpado físico. Desde la implementación de este esquema ya se registraron cinco intentos de ingreso de drogas: cuatro involucraron a agentes penitenciarios y uno a una visitante.

Las autoridades destacaron que estos resultados refuerzan la eficacia del nuevo sistema y la decisión de avanzar hacia un servicio penitenciario más seguro y profesionalizado.
El plan de seguridad, anunciado el 1 de abril por el gobernador Alfredo Cornejo y la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, también prevé el bloqueo de señales de celulares, la instalación de un sistema de videovigilancia y la entrega de nuevos equipos de radiocomunicación. El objetivo es impedir el ingreso de elementos prohibidos y fortalecer la seguridad penitenciaria en Mendoza.
