La investigación por la muerte del joven de 18 años ocurrida durante la madrugada del sábado en el boliche Wabi, ubicado sobre el Acceso Sur, sumó un dato clave tras conocerse el informe preliminar elaborado por el Cuerpo Médico Forense. Según confirmaron fuentes del Ministerio Público Fiscal, la principal hipótesis indica que el fallecimiento fue consecuencia de un infarto.
De acuerdo con el análisis realizado por los especialistas, la víctima presentaba una cardiopatía preexistente, caracterizada por un tamaño del corazón superior al habitual. Esa condición, combinada con la ingesta de bebidas alcohólicas y energizantes, habría desencadenado el episodio fatal.
El informe forense señala que el joven consumió alcohol y bebidas energizantes de manera sostenida desde la tarde del viernes, cuando compartió una reunión con amigos para ver el partido de la Selección argentina frente a Cabo Verde, antes de dirigirse al local bailable.

Si bien las conclusiones preliminares orientan la investigación, la Justicia ordenó la realización de un estudio toxicológico complementario para establecer con precisión si existía la presencia de otras sustancias en el organismo. Esos resultados estarán disponibles aproximadamente dentro de una semana.
El hecho ocurrió cerca de las 4 de la madrugada, cuando el joven sufrió una descompensación en el interior del boliche Wabi. Tras el llamado de emergencia, una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado llegó al lugar y el personal médico realizó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) durante varios minutos.
Pese a los esfuerzos del equipo sanitario, no fue posible revertir el cuadro clínico y finalmente se confirmó el fallecimiento del joven en el lugar. La causa continúa bajo investigación mientras se esperan los resultados de las pericias complementarias.



