Un niño de 12 años falleció este martes en San Bernardo, al sur de Santiago de Chile. El hecho ocurrió cuando el vehículo en el que viajaba junto a su padre y una tía fue robado por una banda de delincuentes en una modalidad conocida como “encerrona”.
La familia regresaba a Chile tras haber pasado el fin de semana en Argentina por el Día del Padre y tomó una ruta equivocada al dirigirse a su domicilio.
El ataque ocurrió cerca de la 1 de la madrugada en la intersección de la caletera de la Ruta 5 Sur con General Urrutia. Un grupo de entre cuatro y cinco personas, a bordo de otro vehículo, interceptó el automóvil rojo de la familia e intimidó a los ocupantes con armas cortopunzantes, obligándolos a descender para robar el vehículo. Sin embargo, el menor quedó enganchado con el cinturón de seguridad al intentar bajarse y fue arrastrado por los delincuentes, que huyeron a gran velocidad.

Más tarde, el vehículo fue abandonado en la intersección de las calles Portales y Leonardo Da Vinci, también en San Bernardo. Vecinos del sector encontraron al menor con heridas gravísimas y alertaron a Carabineros, pero el niño ya había fallecido. El fiscal Juan Carlos Hidalgo confirmó que la principal hipótesis indica que el niño quedó enganchado en el cinturón de seguridad durante el robo y fue arrastrado varios kilómetros.
