La madrugada del sábado dejó un episodio de alto impacto institucional en Maipú: un hombre fue aprehendido tras ser sorprendido dentro de una verdulería y, al ser identificado, declaró pertenecer a la Policía Rural en calidad de efectivo en actividad. La situación derivó en intervención judicial inmediata y en la activación de controles internos.
El caso quedó bajo la órbita de la Oficina Fiscal de Maipú, que dispuso que el aprehendido quedara a disposición de la Justicia y ordenó las medidas iniciales para documentar lo ocurrido. En ese marco, se convocó a Policía Científica para la realización de las actuaciones correspondientes en el lugar del hecho.
El disparador fue un aviso recibido por el Centro Estratégico de Operaciones (CEO) alrededor de las 3:00, por un presunto delito contra la propiedad privada en un comercio situado sobre calle Serpa al 6500. Cuando los móviles arribaron, el sospechoso ya había sido reducido por un vecino, en una intervención que se encuadra como aprehensión ciudadana.
Según la reconstrucción preliminar aportada por la víctima, el dueño del local fue alertado por un vecino sobre movimientos en el interior del negocio. Al acercarse, observó al sujeto intentando llevarse una bolsa de camotes. La situación escaló a un forcejeo que culminó con la inmovilización del presunto autor hasta la llegada del personal policial.
Con la identificación del sospechoso y su afirmación de ser personal policial, se notificó a la Inspección General de Seguridad (IGS), que solicitó la reseña del hecho y el preventivo, además de activar el protocolo interno previsto para integrantes de la fuerza involucrados en hechos de este tipo. Un superior jerárquico de la Policía Rural se presentó en el lugar para interiorizarse de la situación.
La investigación continúa, mientras la víctima fue instruida para radicar la denuncia formal ante la oficina fiscal, paso clave para consolidar el expediente y avanzar con las medidas dispuestas.


