Julieta Silva, quien en 2018 fue condenada por atropellar y matar a su entonces pareja, Genaro Fortunato, enfrenta ahora una nueva causa judicial. La Fiscalía de Instrucción N°2 de San Rafael la imputó este jueves por lesiones leves agravadas por el vínculo, tras una denuncia presentada por su actual esposo, Lucas Giménez, con quien contrajo matrimonio en diciembre de 2022 y tiene una hija de un año.

La acusación se originó luego de una llamada al CEO y una posterior denuncia de Giménez, donde se constataron lesiones físicas compatibles con una agresión. La fiscalía ordenó medidas urgentes: prohibición de acercamiento, pericias médicas y toma de testimoniales. Con las pruebas reunidas, se resolvió la detención domiciliaria de Silva, quien es cuidadora principal de la niña en común.
Silva fue condenada en 2018 a tres años y nueve meses de prisión por la muerte de Fortunato, en un hecho calificado como homicidio culposo agravado. Recuperó la libertad en marzo de 2020, al cumplir dos tercios de la pena. Su nuevo conflicto judicial reabre el debate sobre su figura, que había permanecido alejada de los medios hasta ahora. La causa sigue en etapa de instrucción.



