El presidente Javier Milei participa este sábado en la ciudad santafesina de San Lorenzo de la ceremonia oficial vinculada al traslado del sable corvo del general José de San Martín, una decisión que generó debate político e institucional en los últimos días. El acto se desarrollará desde las 19 en el parque histórico Campo de Gloria y contará con la presencia del gobernador Maximiliano Pullaro y del intendente Leonardo Raimundo.

La jornada se enmarca en el proceso iniciado con el retiro del arma histórica del Museo Histórico Nacional, ubicado en el Parque Lezama. El procedimiento comenzó a las 8.45, momento en el que se concretó el traslado del sable original, mientras que en el museo permanecerá una réplica para su exhibición.

El sable corvo será trasladado al Regimiento de Granaderos a Caballo, donde quedará bajo custodia militar permanente. Se trata de una pieza emblemática vinculada a la figura del general José de San Martín, que había sido donada al Museo Histórico Nacional en 1896 por voluntad de Manuela Rosas y que llegó a esa institución cultural en 1898.
A lo largo de su historia, el arma también fue objeto de episodios de robo: en 1963 y en 1965 fue sustraída por integrantes de la denominada Resistencia Peronista, hechos que quedaron registrados como antecedentes relevantes en torno a su resguardo.

La decisión de modificar la custodia del sable se formalizó mediante el decreto 81, publicado el martes 3 de febrero, que dispuso su traslado desde el Museo Histórico Nacional al Regimiento de Granaderos a Caballo. Esta medida generó cuestionamientos por parte de sectores políticos, integrantes de la Asociación Argentina de Investigadores en Historia y descendientes vinculados a la figura de Juan Manuel de Rosas.
Familiares presentaron recursos judiciales con el objetivo de impedir el cambio de destino del sable. Sin embargo, el Juzgado Contencioso Administrativo Federal 12 rechazó la medida cautelar solicitada por Mercedes, María Rosa y Sebastián Terrero, quienes invocaron su condición de tataranietos de los herederos del objeto histórico. El planteo quería evitar modificaciones en la custodia y en el lugar de resguardo del arma.


