La salida del ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, es inminente. El abogado penalista ya había tomado la decisión de dejar el cargo luego de las elecciones de octubre e incluso lo había hecho público, pero a pedido del presidente Javier Milei aceptó permanecer “al menos hasta marzo”.
Durante enero se mantuvo de licencia por cuestiones de salud y realizó un viaje académico a Alemania. Su intención es priorizar su bienestar, retomar tiempo con su familia y regresar de lleno a la actividad profesional y universitaria.

Con el discurso presidencial previsto para este domingo en el Congreso, su renuncia quedaría formalizada en los próximos días. Si dependiera exclusivamente de él, el alejamiento sería inmediato. Sin embargo, la definición del sucesor aún no está cerrada y genera tensiones internas dentro del oficialismo.
La designación del nuevo ministro se da en medio de la puja entre los sectores que responden a Karina Milei y el asesor presidencial Santiago Caputo. La falta de consenso demoró la decisión, aunque en la Casa Rosada reconocen que el recambio ya no puede postergarse.
El nombre que aparece como candidato natural es el actual secretario de Justicia, Sebastián Amerio, hombre cercano a Caputo y con fuerte incidencia en el funcionamiento cotidiano del ministerio. No obstante, puertas adentro aseguran que no necesariamente busca asumir como titular de la cartera.
Entre las alternativas también figura el intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro, quien mantiene diálogo con distintos sectores del oficialismo. Otro de los nombres mencionados es el del procurador porteño Juan Bautista Mahiques.
En paralelo, circulan otras versiones dentro del espacio libertario que incluyen a la jueza Sandra Arroyo Salgado y al fiscal Diego Luciani, aunque sin confirmaciones oficiales.
Con este escenario, la definición del reemplazante de Cúneo Libarona se transformará en una de las primeras decisiones políticas clave del Presidente tras la apertura de sesiones ordinarias.
