Los senadores y diputados de Mendoza recibirán una nueva actualización en sus salarios como consecuencia del acuerdo paritario firmado entre el Gobierno provincial y la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) para la Administración Central.
La recomposición será del 11%, dividida en dos tramos no acumulativos: un 7% en agosto y otro 4% en noviembre, ambos calculados sobre el salario básico de junio.
Cómo quedarán las dietas
Actualmente, un legislador provincial percibe un sueldo de bolsillo cercano a los $5.225.000, monto que ya incorpora el incremento salarial del primer semestre.
Con la actualización prevista para agosto, la remuneración ascenderá a aproximadamente $5.590.750. Luego, con el aumento de noviembre, el ingreso llegará a casi $5.800.000 de bolsillo.

Por qué aumentan los sueldos
La actualización responde al mecanismo establecido por la Ley Provincial 5.811, que fija el salario del gobernador en función de la escala salarial de la Administración Pública.
A su vez, la normativa establece que los legisladores provinciales perciben el 95% de la remuneración del gobernador, por lo que cada acuerdo paritario alcanzado para la Administración Central repercute automáticamente en las dietas de senadores y diputados.
El adicional por desarraigo
Además del salario base, algunos legisladores cobran un adicional por residencia, conocido como desarraigo, destinado a quienes viven a más de 100 kilómetros de la Legislatura.
El beneficio contempla:
- 3,5% adicional para representantes del Este provincial y del Valle de Uco.
- 5% adicional para quienes residen en el sur mendocino, a más de 200 kilómetros de la capital.
Desde la Legislatura explicaron que este adicional se liquida únicamente a quienes cumplen con asistencia perfecta a las sesiones. En caso de inasistencias, el pago se reduce de manera proporcional.
Diferencia con el Congreso nacional
Aunque el incremento acerca las dietas provinciales a los ingresos que perciben los diputados nacionales, todavía existe una marcada diferencia con el Senado de la Nación.
Desde agosto, los senadores nacionales cobrarán una dieta bruta cercana a $11,9 millones, tras la actualización derivada de la paritaria de los trabajadores del Congreso. El mecanismo de "enganche" vigente en la Cámara alta hace que cada aumento salarial del personal legislativo se traslade automáticamente a las remuneraciones de los senadores nacionales.

