El fiscal federal Ramiro González dio por terminada la investigación contra Alberto Fernández por presunta violencia de género contra su expareja, Fabiola Yáñez, y comenzó los pasos para pedir la elevación a juicio.
La querella, en manos de Yáñez, deberá ahora definir si sostiene la acusación y si el caso llega a juicio oral. Según fuentes judiciales, todo indica que la ex primera dama apoyará la continuidad del proceso.

Fernández fue procesado en abril por lesiones leves y graves, agravadas por violencia de género, y amenazas coactivas. La Cámara Federal consideró acreditada una relación marcada por la "desigualdad de poder" y episodios de violencia psicológica y física ocurridos en la Quinta de Olivos, entre 2016 y 2024.
El expresidente tiene un embargo por 10 millones de pesos y una restricción de acercamiento a Yáñez. En su defensa, Fernández rechazó los cargos y argumentó que no hay pruebas directas. Ahora, el juez Julián Ercolini deberá resolver si la causa avanza a juicio oral.



