El Gobierno nacional comenzará esta semana a formalizar el llamado a sesiones extraordinarias para que el Congreso trate el Presupuesto 2026, presentado en septiembre, y eventualmente algunas reformas estructurales. La decisión se enmarca tras el reciente triunfo electoral y la nueva conformación de la Cámara de Diputados.
La convocatoria busca mayores consensos antes del debate. La intención del Ejecutivo es incluir proyectos como la reforma tributaria y la modernización laboral, en la medida en que el Consejo de Mayo logre consensuar los borradores con todos los actores involucrados.
La oposición ya definió un cronograma de dictamen para el 4 de noviembre, con la intención de que el Presupuesto llegue al Senado antes del cierre de las sesiones ordinarias. Sin embargo, la Casa Rosada apunta a postergar el tratamiento hasta diciembre, aprovechando el recambio legislativo.

A partir del 10 de diciembre, La Libertad Avanza (LLA) contará con mayor representación parlamentaria, con unos 107 legisladores sumando aliados del PRO y la UCR, y la posibilidad de obtener respaldo de otros diputados cercanos. Según el oficialismo, solo necesitarán 13 legisladores adicionales para sancionar el Presupuesto.
Además del debate presupuestario, se contempla el tratamiento del proyecto de Inocencia Fiscal, orientado a que los dólares no declarados puedan volver al sistema financiero con seguridad. El Gobierno también mantiene diálogo con gobernadores aliados, buscando consolidar consensos sobre las reformas estructurales que se lanzarán en diciembre.
El próximo jueves, el presidente Javier Milei recibirá en Casa Rosada entre 15 y 17 mandatarios provinciales, acompañado por la mesa federal integrada por Guillermo Francos, Lisandro Catalán y el ministro de Economía, Luis Caputo. El encuentro servirá para afianzar la agenda legislativa y económica del segundo tramo de su gestión.



