La Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) decidió la desvinculación de Miriam Améndola, quien estaba designada como coordinadora de Fiscalización Médica, tras la polémica generada por la publicación de términos como "idiota", "imbécil" y "débil mental" en una resolución oficial.
La Resolución 187/2025, publicada el 16 de enero, incluía un anexo con terminología considerada obsoleta y ofensiva por especialistas y organizaciones vinculadas a la discapacidad.
Admisión del error y medidas correctivas
El titular de la ANDIS, Diego Spagnuolo, reconoció la gravedad del error y la responsabilidad tanto de Améndola como de su antecesora, Tatiana Alvarado, quien participó en la redacción del documento. La resolución, que también llevaba la firma de Spagnuolo, fue retirada y se anunció una modificación del texto para adecuarlo a estándares internacionales como la CIE-11 y el DSM-5.
Críticas y reclamos de mayor responsabilidad
Hasta el momento, la desvinculación de Améndola ha sido la única medida adoptada por el organismo. Sin embargo, el caso ha provocado un fuerte repudio por parte de familiares, organizaciones y especialistas en discapacidad, quienes cuestionan el uso de términos discriminatorios y denuncian una falta de sensibilidad en la gestión del organismo.

Desde la ANDIS aseguraron que la inclusión de los términos ofensivos fue un error involuntario y que no hubo intención de discriminar, pero el incidente dejó en evidencia la necesidad de revisar los criterios de evaluación y la terminología utilizada en el organismo para garantizar un enfoque inclusivo y respetuoso hacia las personas con discapacidad.



