Con la inminente salida de Luis Petri del Ministerio de Defensa para asumir como diputado por La Libertad Avanza (LLA) Mendoza, el Gobierno analiza quién será su reemplazante al frente de una de las carteras más sensibles, marcada por los acuerdos con Estados Unidos y la crisis financiera del sistema sanitario militar IOSFA.

La gestión de Petri dejó como saldo la presentación de los aviones F-16 —aún sin arribar al país y dependientes de tecnología norteamericana— y una deuda creciente en la obra social de las Fuerzas Armadas, que pasó de $25 millones en 2023 a $250.000 millones en la actualidad, con un ritmo de incremento de $15.000 a $19.000 millones mensuales. Además, persisten reclamos internos por recortes en prestaciones médicas y salarios en mínimos históricos.
Durante su visita a Estados Unidos, Petri mantuvo reuniones con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, para avanzar en la cooperación militar y en la explotación de “tierras raras”, un recurso de interés estratégico para el gobierno norteamericano. Aunque desde la cartera nacional negaron la posibilidad de una base conjunta en Tierra del Fuego, los rumores se intensificaron tras publicarse en el Boletín Oficial un ejercicio militar conjunto entre ambos países.
Respecto a su sucesión, los nombres en análisis dependerán del resultado electoral del próximo domingo. Si el oficialismo triunfa o no pierde por amplio margen, el principal candidato sería Rodrigo de Loredo, quien ya participó en una reunión con el lobista republicano Barry Bennett junto a Agost Carreño y Miguel Ángel Pichetto.

En cambio, si el escenario electoral resulta adverso, el cargo podría recaer en el brigadier Xavier Isaac, actual jefe del Estado Mayor Conjunto, con el objetivo de evitar un desgaste político. Isaac mantiene estrechos vínculos con Estados Unidos, donde se formó, al igual que gran parte de los oficiales de la Fuerza Aérea Argentina.
De confirmarse su designación, el alto mando militar no tendría control total del ministerio, ya que continuarían en sus cargos la jefa de Gabinete de Defensa, Luciana Carrasco, y el secretario de Estrategia y Asuntos Militares, coronel (R) Marcelo Alejandro Rozas Garay.
El futuro inmediato del Ministerio de Defensa estará marcado por la definición de su nueva conducción, mientras Washington sigue de cerca las negociaciones por los F-16 y las “tierras raras”, dos temas que consolidaron la agenda bilateral durante la gestión de Petri.
