El magistrado Alejandro Patricio Maraniello, que dispuso frenar la difusión de los audios de Karina Milei quedó en el centro de la polémica luego de conocerse que acumula nueve denuncias en su contra.
De ese total, cinco causas lo señalan por acoso sexual, mientras que las restantes están vinculadas a supuestas irregularidades en el ejercicio de su cargo. La información generó un fuerte debate en el ámbito judicial y político.
El juez fue quien tomó la decisión de prohibir la publicación de grabaciones privadas relacionadas con la hermana del presidente, una medida que rápidamente escaló en la agenda pública.

La revelación sobre los antecedentes del magistrado reabre el debate acerca de la transparencia y la credibilidad del Poder Judicial, en un contexto en el que las decisiones sobre figuras del Gobierno tienen fuerte impacto político.
Organizaciones feministas y de derechos humanos pidieron que se avance en la investigación de las denuncias, mientras que desde distintos sectores de la oposición cuestionaron que un magistrado con semejantes antecedentes esté a cargo de causas de alta sensibilidad institucional.



