El oficialismo, junto a Consenso Federal y Unidad Justicialista (San Luis) pudo reunir 101 diputados de los 129 necesarios para habilitar la discusión, por lo cual el presidente de la Cámara, Emilio Monzó, decidió levantar la sesión, pero se habilitó a los diputados para que puedan exponer en el recinto de sesiones.
El proyecto de Ficha Limpia obtuvo tres dictámenes en la comisión de Asuntos Constitucionales, uno de mayoría y dos de minoría, donde se fijan las posiciones sobre cuándo quedan inhabilitados para ser candidatos los condenados por delitos de corrupción.
El dictamen de mayoría excluye a los dirigentes a presentarse a cargos electivos cuando exista una condena en segunda instancia por delitos de corrupción, mientras que el despacho del Frente para la Victoria mantiene el criterio actual, que solo pueda no postularse solo si hay sentencia firme de la Corte Suprema.
Uno de los impulsores del proyecto, el diputado mendocino Luis Petri explicó que "las condenas tardan 14 años en quedar firmes" y con esta iniciativa se buscará que "alguien con condena parcial no pueda ser candidato".
"Por eso queremos ficha limpia, porque impide ser candidato a aquel que esté condenado en segunda instancia", subrayó.
Y concluyó: "Esto no tiene nada que ver con la judicialización de la política".
Petri había impulsado la ley y había expresado el deseo de su aprobación días atrás a través de twitter.
