Este martes, el Senado de Mendoza debatirá la reforma parcial al Estatuto del Empleado Público, un proyecto que ya obtuvo media sanción en Diputados. La votación se espera ajustada, con la certeza de que la vicegobernadora Hebe Casado volverá a tener un rol clave.
El texto, revisado por las comisiones de Legislación y Asuntos Constitucionales, Hacienda y Presupuesto, y Asuntos Sociales y Trabajo, generó fuertes críticas de los gremios estatales, mientras que el oficialismo defendió sus objetivos.
La oposición anticipó un rechazo unánime. Bloques como el Partido Justicialista, La Unión Mendocina, Partido Verde, Partido Demócrata y Podemos-Encuentro Peronista señalaron que la reforma afecta derechos adquiridos y no incorpora cambios solicitados durante el análisis en comisiones.

Según el reglamento, un empate 19 a 19 permitiría a la vicegobernadora Casado definir la votación, como ya ocurrió en otra ocasión este año. Los gremios advierten que, de aprobarse, podrían recurrir a la Justicia, lo que anticipa un debate tenso y con posibles consecuencias legales.



