El Senado de la Nación volvió a aplazar el tratamiento del proyecto de reforma de la Ley de Tierras, una iniciativa impulsada por La Libertad Avanza que propone modificar las restricciones para la compra de tierras rurales por parte de empresarios extranjeros. Se trata de la cuarta postergación consecutiva del debate debido a que el oficialismo no logró reunir los votos necesarios para aprobar uno de los puntos centrales de la propuesta.
La presidenta del bloque libertario en la Cámara alta, Patricia Bullrich, solicitó que el tratamiento del proyecto sea reprogramado para la sesión prevista para el 6 de agosto, con el objetivo de ganar tiempo para negociar apoyos con bloques aliados y provinciales.
La iniciativa plantea eliminar las limitaciones establecidas por la actual Ley de Tierras, que fija restricciones para la adquisición de campos por parte de ciudadanos y empresas extranjeras. Sin embargo, la propuesta generó diferencias tanto dentro del oficialismo como entre los sectores dialoguistas.
Diferencias internas y falta de respaldo político
Además de la falta de votos, el proyecto enfrenta diferencias dentro del propio Gobierno. Según fuentes parlamentarias, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, rechazó la versión más reciente del dictamen elaborado en el Senado, lo que obligó a revisar nuevamente el texto.
Uno de los cambios incorporados proponía que cada provincia pudiera establecer su propia normativa sobre la compra de tierras rurales por parte de extranjeros, incluso restableciendo límites si así lo decidía. Esa alternativa fue objetada por el Gobierno nacional, que busca una regulación uniforme.
Las modificaciones tampoco lograron convencer a varios legisladores aliados, entre ellos senadores de la Unión Cívica Radical y representantes de bloques provinciales, quienes mantienen reparos sobre la reforma.
Qué propone la reforma de la Ley de Tierras
El proyecto elimina los topes vigentes para la compra de tierras rurales por parte de particulares extranjeros y establece que las provincias deberán autorizar esas operaciones dentro de sus jurisdicciones.
Al mismo tiempo, mantiene la prohibición para que Estados extranjeros o empresas con participación estatal extranjera puedan adquirir inmuebles rurales, salvo que exista autorización tanto del gobierno provincial correspondiente como del Poder Ejecutivo Nacional.
En los casos de zonas de frontera, además, seguirá siendo necesaria la aprobación de las autoridades nacionales y provinciales, de acuerdo con lo previsto en la iniciativa.

Una sesión con dificultades para alcanzar el quórum
El tratamiento del proyecto estuvo precedido por dificultades para reunir el quórum necesario. El oficialismo consiguió habilitar la sesión con el mínimo de 37 senadores, gracias al respaldo de legisladores de distintos bloques aliados.
Sin embargo, varios espacios que habitualmente acompañan al Gobierno decidieron no dar quórum, entre ellos representantes de Convicción Federal, Despierta Chubut, Movere Santa Cruz, Independencia y Provincias Unidas, lo que evidenció la falta de consenso en torno a la iniciativa.
El debate continuará en agosto
Con la postergación, el Gobierno nacional tendrá tiempo hasta la próxima sesión para intentar sumar apoyos que permitan avanzar con la reforma. Además de los cambios en la Ley de Tierras, el proyecto incluye modificaciones vinculadas al régimen de alquileres, las expropiaciones y la Ley de Manejo del Fuego.
Mientras continúan las negociaciones, la reforma permanece sin fecha definitiva de aprobación y seguirá siendo uno de los principales temas de discusión en la agenda legislativa del Senado durante las próximas semanas.



