Tras el receso de enero, el Ejecutivo nacional planea reactivar el Congreso el 2 de febrero con el objetivo de avanzar en los proyectos pendientes, entre ellos la reforma laboral y la modificación de la Ley de Glaciares.
Las sesiones extraordinarias de diciembre, que se extendieron del 10 al 30, no lograron cubrir todos los debates previstos, lo que obligó al oficialismo a reprogramar la discusión de algunas iniciativas. La reforma laboral, que enfrenta resistencia sindical, había sido postergada por la falta de votos necesarios, lo que llevó al Gobierno a replantear su estrategia y asegurar consensos previos.

La jefatura del bloque oficialista en el Senado, bajo Patricia Bullrich, será clave en las negociaciones para lograr la sanción de la reforma, contando con el apoyo de referentes del Ejecutivo y del partido, incluyendo a Diego Santilli y otros articuladores del equipo de Milei.
El proyecto de reforma laboral se perfila como una prioridad central del Gobierno, ya que se espera que contribuya a dinamizar el empleo privado y fortalecer el programa económico del Ejecutivo. Por otro lado, la reforma del Código Penal no formará parte de la agenda inmediata, debido a su complejidad técnica y política, que requerirá meses de debate antes de llegar al recinto.
En resumen, la reapertura del Congreso en febrero buscará cerrar acuerdos pendientes y retomar la discusión de temas clave para el Gobierno, con el foco principal en la modernización laboral.
