Una nueva oleada de misiles iraníes fue lanzada este viernes contra Israel, en el primer ataque a plena luz del día desde el inicio del conflicto. Según el Ejército israelí, se activaron sirenas en distintas regiones del país. Dos de los proyectiles impactaron en la ciudad de Haifa, donde se reportaron 17 heridos.
En respuesta, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ordenó intensificar los bombardeos contra “símbolos del régimen” en Teherán, como la Guardia Revolucionaria y las bases de la milicia Basij. "Debemos golpear todos los mecanismos de opresión", sostuvo.

Desde Irán, el presidente Masoud Pezeshkian amenazó con represalias más “duras y lamentables” si no cesa lo que denominó la “guerra impuesta” por el enemigo. Condicionó el fin del conflicto a la retirada total de la ofensiva israelí, y aseguró que se está enfrentando a las “aventuras terroristas sionistas”.



