La reestructuración del Estado nacional sumó un nuevo capítulo con el anuncio de la eliminación de la jornada no laborable del Día del Empleado Público, celebrada cada 27 de junio. Sin embargo, la medida afecta únicamente a los trabajadores de la administración pública nacional. En Mendoza, donde existe una legislación propia que establece el asueto, el escenario es distinto.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, confirmó este miércoles que la decisión será formalizada mediante decreto presidencial. Según expresó en conferencia de prensa desde Casa Rosada, el objetivo es eliminar privilegios que no existen en el sector privado y avanzar con una lógica de eficiencia y equidad en el empleo público.
“Esta medida va en consonancia con la concepción del Estado que tiene este Gobierno: está para allanar el camino de libertad a los argentinos, no para entorpecerlo. La Argentina que rendía culto al estatismo y al sector público en detrimento del privado es cosa del pasado”.

Mendoza: asueto confirmado, por ahora
En contraste con la medida nacional, en Mendoza el asueto del 27 de junio sigue firme. Rige bajo la Ley provincial 8570/13 y el Decreto Reglamentario 1048/14, que establecen la jornada no laborable para trabajadores de la Administración Central que no tienen otro día oficial de conmemoración.
Esto incluye organismos como la Administración Tributaria Mendoza (ATM), la Subsecretaría de Trabajo, la Dirección de Personas Jurídicas, la Secretaría de Cultura, y áreas del Ministerio de Hacienda y Finanzas, entre otros.
De hecho, este viernes 27, varias dependencias provinciales no prestarán servicios, tal como fue publicado este miércoles en el Boletín Oficial. Se informó también que, aunque las oficinas permanezcan cerradas, los actos administrativos tendrán validez y se recomienda a los ciudadanos programar sus gestiones con antelación.
¿Habrá un giro provincial?
Aunque Mendoza mantiene su legislación vigente, no está claro si en futuras ediciones del calendario el Gobierno provincial decidirá alinearse con la Casa Rosada o sostener el asueto como reconocimiento a sus empleados públicos.
Con esta nueva medida, Milei refuerza su perfil de desregulación estatal y apunta a consolidar un mensaje: los empleados públicos nacionales deben regirse por estándares más cercanos a los del sector privado. Sin embargo, queda por ver cómo impactará esta postura en las autonomías provinciales, donde las reglas, por ahora, siguen otro curso.


