Una jueza federal ha suspendido este martes la orden ejecutiva del gobierno de Donald Trump que prohibía a las personas transgénero servir en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. La medida había sido implementada por Trump poco después de asumir el cargo en enero, con la intención de entrar en vigor a finales de este mes. La decisión de la jueza Ana Reyes, nombrada por el expresidente Joe Biden, bloquea la prohibición y deja a las autoridades con plazo hasta este viernes para apelar la sentencia.
En su fallo, Reyes se basa en los principios de igualdad establecidos en la Declaración de Independencia de Estados Unidos, que asegura que "todos los seres humanos son creados iguales". La magistrada criticó fuertemente la política de Trump, calificándola de "descaradamente denigrante" y acusando al lenguaje utilizado de estigmatizar a las personas transgénero como "intrínsecamente inadecuadas". Además, subrayó que la política no está respaldada por hechos reales y mencionó la ironía de que miles de militares transgénero han sacrificado sus vidas para proteger los derechos que la prohibición les intenta negar.

El fallo responde a una demanda presentada por seis miembros transgénero activos de las Fuerzas Armadas y dos personas que planeaban alistarse, quienes se verían directamente afectados por la implementación de la medida. La jueza rechazó el argumento del Departamento de Justicia, que defendía que el presidente tenía la autoridad para decidir quién puede servir en el Ejército, alegando que este tipo de medidas marginan a personas ya vulnerables bajo el pretexto de la "preparación militar".
Reyes también recordó cómo, en el pasado, otros grupos como las minorías, las mujeres en combate y la comunidad LGBTQ+ han sido marginados, y cómo hoy el Ejército es más fuerte y la nación más segura gracias a la inclusión de esas personas.

Este nuevo intento de Trump es más restrictivo que su política de 2017, que permitió a los transgénero que ya estaban en las Fuerzas Armadas mantenerse en su puesto. Sin embargo, esa normativa fue rechazada por el Tribunal Supremo en su momento, aunque más tarde fue retirada por el presidente Biden.
Esta nueva suspensión es un paso importante en la lucha por los derechos de las personas transgénero en Estados Unidos, mientras se espera la respuesta de las autoridades ante esta sentencia.



